La fabula

Enrique Ramirez

La fabula

Nota. El chisme "es tan malo como asesinar, porque en lugar de matar el cuerpo, mata la dignidad, el respeto, la credibilidad" de una persona.

 

¿Recuerdan la fábula de la liebre y la tortuga? ¿O la historia de la hormiga y la cigarra? ¿Y qué tal la gallina de los huevos de oro? Simón el bobito, Rin rin renacuajo y la pobre viejecita también nos han dejado enseñanzas a través de sus relatos.

Las fábulas son uno de los géneros más antiguos de la literatura universal. Se presentan en forma de narraciones breves, ya sea en prosa o verso, y tienen un propósito didáctico. Su objetivo es educar al lector mediante situaciones ficticias o fantásticas, transmitiendo costumbres y virtudes consideradas fundamentales en la comunidad humana. Cada fábula consta de tres partes:

1. Inicio: Presenta a los personajes y establece los puntos iniciales del relato.
2. Complicación: Desarrolla la trama y conduce a una situación problemática, ya sea moral o ética, derivada de las acciones iniciales de los personajes.
3. Desenlace: Proporciona una moraleja o enseñanza.

Dos fabulistas destacan por transmitir mensajes a lo largo de la historia: Esopo, de la literatura universal, y Rafael Pombo, un reconocido autor colombiano. Hoy, quiero compartir contigo una fábula de Esopo que nos enseña sobre el filo de la lengua.

Esopo un esclavo que vivió en la Antigua Grecia y se le considera el padre de la fábula. Sus relatos, protagonizados por animales personificados, transmiten valiosas lecciones. La fábula que le presento, "El Doble Filo de la Lengua":

Un día, uno de los amos de Esopo, llamado Xantus, le encargó que fuera al mercado y trajera el mejor alimento para agasajar a importantes invitados. Esopo compró solamente lengua y la hizo preparar de diferentes maneras. Los convidados quedaron encantados y la saborearon como un manjar.

Cuando quedaron solos, Xantus le preguntó qué era esa deliciosa comida.
—Me pediste lo mejor —dijo Esopo—, y traje lengua. La lengua es el fundamento de la filosofía y las ciencias, el órgano de la verdad y la razón. Con la lengua se instruye, se construyen ciudades y civilizaciones, se persuade y se dialoga. Con la lengua se canta, se reza y se declara el amor y la paz. ¿Qué puede haber mejor que la lengua?

Pocos días después, Xantus le informó que recibirían visitantes desagradables a los que debía atender por protocolo, pero quería manifestar su disgusto sirviéndoles una mala comida.
—Trae del mercado lo peor que encuentres —le recomendó.

Esopo trajo lengua nuevamente, pero esta vez la hizo preparar con un sabor tan desagradable que repugnó a los comensales.
—¿Qué porquería es esta que serviste? —le preguntó Xantus.

—Lengua —contestó Esopo—. La lengua es la madre de todos los pleitos y discusiones, el origen de las separaciones y las guerras. Con la lengua se miente, se calumnia, se insulta y se rompen amistades. Es el órgano de la blasfemia y la impiedad. No hay nada peor que la lengua. Es un arma de doble filo.

Esopo nos recuerda que debemos usar nuestras palabras con cuidado, ya que pueden construir o destruir relaciones y civilizaciones. En la actualidad, cualquiera puede lanzar dardos de mentiras a través de la red, por lo que es crucial ser consciente del poder de nuestras palabras.

 

 

 

 

 

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