La estética del cambio

Bryan Cardona

La estética del cambio

En una contienda política marcada por la uniformidad de los afiches, las frases prefabricadas y las sonrisas de estudio, la campaña de la representante Leyla Marleny Rincón Trujillo, conocida como La Profe Leyla, ha irrumpido como un gesto estético de ruptura y autenticidad. Su imagen mitad retrato artístico, mitad mosaico de memorias territoriales se ha convertido en una de las más comentadas del panorama político huilense, tanto por su osadía visual como por el discurso simbólico que encierra.


Mientras la mayoría de los candidatos al Senado y a la Cámara apuestan por fórmulas seguras, la profe ha preferido el riesgo. En su afiche, el rostro aparece dividido: a la izquierda, la campesina con sombrero, enraizada en la tierra; a la derecha, la figura académica y reflexiva que mira al futuro. Esa dualidad no es fortuita: sintetiza el espíritu de una mujer que viene del territorio, pero que piensa el país desde la pedagogía y la ética pública. No hay artificio: hay identidad. No hay impostura: hay pertenencia. De ahí que su eslogan, “Auténtica y Correcta”, adquiera una dimensión que trasciende la simple retórica electoral. Auténtica, porque encarna la voz del Huila profundo; correcta, porque su trayectoria política se ha construido sobre la honestidad, la transparencia y la coherencia.



Más allá del impacto visual, la campaña de la profe Leylase sostiene sobre hechos concretos. Su trabajo en la Comisión Quinta de la Cámara ha dejado huellas palpables: la defensa ambiental frente a los efectos del Quimbo, los debates sobre el páramo de Miraflores, la gestión de recursos para el malecón de Villavieja y las obras educativas como los colegios José Eustasio Rivera en Bruselas y Santa Librada en Neiva. A ello se suman su liderazgo en la Ley de Humedales y su voz crítica frente a los excesos que puedan amenazar el equilibrio ecológico del territorio. Cada acción, cada control político, se traduce ahora en una imagen que comunica lo que la palabra política a veces no logra: una ética de la coherencia.


No es exagerado afirmar que, con esta campaña, la profe Leyla y su equipo han abierto un nuevo capítulo en la comunicación política del Huila. Su estética —inspirada en el arte pop, el collage y la memoria visual del territorio— propone una narrativa distinta: la política como pedagogía y el liderazgo como una forma de arte público. En los pasillos de la política regional ya se habla de “la campaña de la profe” como un fenómeno de estudio, un caso que bien podría analizarse en las facultades de comunicación y ciencia política por su capacidad para unir imagen, mensaje y ética.



Porque, en tiempos donde la política suele reducirse a la inmediatez del eslogan vacío, la profe Leyla Rincón ha logrado que su imagen hable por ella: una maestra que enseña incluso cuando hace campaña, y que recuerda que la autenticidad y la corrección no son estrategias de mercadeo, sino principios de vida.

Más de Actualidad

Ver más