La cholupa falsa expectativa
El senador Iván Cepeda hizo una solicitud ante la Corte Suprema de Justicia para que se nombre un fiscal ah doc por la misma Corte en el caso Uribe y no por una terna del presidente Duque
Sus orígenes se referencian en la zona norte, especialmente en los municipios de Rivera y Campoalgre, en cuyos callejones o antiguos caminos de herradura se encontraba este particular bejuco, enredado en cercas de piedra o sobre los árboles. Su Agradable sabor agridulce poco a poco fue convirtiéndola en una gustosa fruta que en los años 90 empezó a ser cosechada para su consumo masivamente, en formas similares al maracuyá, buscando convertirse en un producto sustituto de éste, generando gran expectativa para un buen número de productores que se inclinaron por su cosecha.
El gusto por esta exótica fruta ha crecido en la región huilense al punto de ser una infaltable en la mesa como producto típico para locales y visitantes. Sin embargo, la cholupa hoy tiene serios problemas tanto en producción como en comercialización, lo que no le ha permitido encontrar espacios para posicionamiento en el mercado nacional e internacional, como si lo tiene, por ejemplo, la gulupa, fruta de la misma familia y características morfológicas similares con la que se le confunde. En cuanto a producción, los agricultores se enfrentan a las viejas problemáticas transversales del sector, precios altos de los insumos químicos (importados en su mayoría), dificultades para acceso a tierras propias que no les permita certificar sus cultivos, y acceso a crédito. De los tantos problemas para la comercialización de esta fruta podemos destacar que hoy no tiene un protocolo de certificación para la propagación de sus semillas, lo que imposibilita se le haga un proceso de seguimiento de trazabilidad para certificación en calidad, existen problemas de especulación de precios por cuenta de la excesiva intermediación entre el productor y consumidor final, y las cantidades producidas no son suficientes para sostenimientos de producción que permitan su exportación.
Según cifras de la Secretaria de Agricultura (2018) última actualización, hay sembradas en el Departamento 221,9 hectáreas distribuidas en 11 municipios, a un costo de producción de $1.000 Kilogramos o, $12.500 bolsa plástica de arroba, como se comercializa. Dado que este es un producto de comercialización mayoritariamente local (Huila), no existe reporte alguno de precio ni cantidades de comercialización por parte del Sistema de Información de Precios SIPSA, lo que hace que se dificulte más su seguimiento, y este quede sujeto al dato de los tres días fuertes de mercado en la central de abastos de Neiva , SURABASTOS , cuya información, fiable o no, dicta para esta semana un precio de venta mayorista de $10.000 en la central de abastos, lo que me motivó a indagar a productores su valor de venta en cultivo o a intermediarios que es como se comercializa comúnmente, con la sorpresa mía y desgracia para el productor, de que su precio ha llegado hasta los $7.000 bolsa de 12,5 kilogramos que alcanza apenas para cubrir el 44% de los costos de su producción.
Así las cosas, la Cholupa se ha convertido en falsa expectativa a cuenta de una realidad desastrosa para el productor que dista mucho de las propuestas de campaña que se queda en vallas y en plegables. Hoy salen voces de todos lados pidiendo ayuda para los choluperos, situación que no es única de éstos, muchos endilgando la crisis a la hecatombe generada por la pandemia del COVID-19. Sin embargo, este es un problema de forma estructural, lo que quiere decir que viene de mucho atrás, en un contexto en el que, como lo denunció hace unos días el senador liberal Rodrigo Villalba no existe representación del sector agropecuario en el presupuesto de la nación para el año 2021 ,. El proyecto presentado al congreso contempla apenas un 0,56% para nuestra ruralidad.