Jóvenes se toman las calles de Roldanillo para ayudar tras el terremoto
Con picas, palas y cascos identificados con sus propios grupos, cientos de jóvenes de Roldanillo y municipios vecinos se organizaron para retirar escombros y ayudar a las familias afectadas por el sismo que golpeó al norte del Valle.
Desde las primeras horas después del terremoto, jóvenes entre 17 y 25 años comenzaron a coordinarse mediante grupos de WhatsApp para ubicar los lugares donde se necesitaba ayuda y desplazarse hasta allí.
Algunos llegan en motos y bicicletas adaptadas para transportar materiales. Otros cargan picas, palas, porras y elementos de protección para ingresar a las zonas afectadas y apoyar las labores de remoción de escombros.
Los grupos se identifican con nombres como Team Avispas, Team Los Topos, Team Dinamita y Team Zarzal. Lo que comenzó como una forma de organizarse entre amigos terminó convirtiéndose en una red de voluntarios que se mueve de un punto a otro según las necesidades de las comunidades.
De Zarzal a Roldanillo
La solidaridad también llegó desde municipios vecinos. Jóvenes de Zarzal que inicialmente participaron en las labores de atención en su propio territorio y en el corregimiento de Vallejuelo se desplazaron posteriormente hacia Roldanillo para continuar ayudando.
Juan David Rivera Arango explicó que, después del terremoto, comenzaron a organizarse a través de WhatsApp. El grupo llegó a reunir cerca de 150 personas, que se distribuyen en equipos de entre 20 y 25 integrantes para atender diferentes viviendas.
La dinámica es sencilla: reciben información sobre una casa o sector que requiere ayuda, se organizan y llegan con sus herramientas para retirar los escombros.
“Nuestro granito de arena”
Entre los voluntarios está Juan Estiven Clavijo Flores, integrante del Team Dinamita, quien explicó que su grupo busca aportar en la recuperación de los municipios afectados.
“Lo que estamos intentando es liberar un poquito de escombros, tratando de aportar nuestro granito de arena para que podamos reconstruir un poquito más rápido nuestros municipios”, contó.
La jornada comienza desde temprano y se extiende hasta la noche. Los jóvenes pasan de una vivienda a otra, retiran material, limpian calles y preguntan dónde hace falta una mano.
En medio de la destrucción que dejó el terremoto, estos grupos de voluntarios se han convertido en una de las imágenes de solidaridad que deja la emergencia en el norte del Valle.