Investigan muerte de colombiana en Perú
Hallan muerta en Perú a la colombiana Jennifer Rodríguez, de 23 años; su familia denuncia maltrato y falta de apoyo de las autoridades.
Una familia colombiana del Amazonas enfrenta una profunda tragedia tras la misteriosa muerte de Jennifer Cristina Rodríguez, una joven de 23 años cuyo cuerpo fue hallado en una calle de Perú, a seis horas de distancia de su lugar de residencia. El hallazgo, en circunstancias extrañas, ha generado conmoción y señala un posible caso de feminicidio.
Según relató su madre, Inés Moreno, en Noticias Caracol, el cuerpo de Jennifer fue encontrado frente a una droguería, envuelto en sábanas, con su cabeza sobre una almohada y botellas de agua caliente dentro de las telas que la cubrían. Moreno aseguró haber hablado por última vez con su hija el lunes previo al hallazgo.
Jennifer vivía en Perú desde hace tres años tras enamorarse de un ciudadano peruano, relación que su familia nunca aprobó. Sus allegados denuncian que la joven sufría aislamiento y maltrato económico por parte de su pareja, quien no le proporcionaba alimentos y la obligaba a trabajar vendiendo productos en la calle para subsistir.
La joven deja una hija de cuatro años, actualmente sola en Perú, ya que no era hija de su pareja. Ante la falta de apoyo de las autoridades colombianas, Inés Moreno viajó a Bogotá para buscar ayuda, pero denunció respuestas negativas de los funcionarios. Por esta razón, la madre decidió trasladarse por tierra hasta Perú para reclamar el cuerpo de su hija y exigir respuestas.
El caso continúa en investigación, mientras la familia espera justicia y protección para la hija de Jennifer.
Según relató su madre, Inés Moreno, en Noticias Caracol, el cuerpo de Jennifer fue encontrado frente a una droguería, envuelto en sábanas, con su cabeza sobre una almohada y botellas de agua caliente dentro de las telas que la cubrían. Moreno aseguró haber hablado por última vez con su hija el lunes previo al hallazgo.
Jennifer vivía en Perú desde hace tres años tras enamorarse de un ciudadano peruano, relación que su familia nunca aprobó. Sus allegados denuncian que la joven sufría aislamiento y maltrato económico por parte de su pareja, quien no le proporcionaba alimentos y la obligaba a trabajar vendiendo productos en la calle para subsistir.
La joven deja una hija de cuatro años, actualmente sola en Perú, ya que no era hija de su pareja. Ante la falta de apoyo de las autoridades colombianas, Inés Moreno viajó a Bogotá para buscar ayuda, pero denunció respuestas negativas de los funcionarios. Por esta razón, la madre decidió trasladarse por tierra hasta Perú para reclamar el cuerpo de su hija y exigir respuestas.
El caso continúa en investigación, mientras la familia espera justicia y protección para la hija de Jennifer.