Incautan armas y dinero en efectivo en operativo contra Los Jordan
La suspensión de la cuenta se dio tras los mensajes intimidatorios a dos periodistas
Después de 18 meses de investigación, durante los cuales se recolectaron pruebas y denuncias de la comunidad acerca de las consecuencias provocadas por una estructura criminal conocida como #39,Los Jordan #39, en un sector de La Plata, donde consumidores de todas las edades llegaban desde la mañana hasta altas horas de la noche para adquirir estupefacientes y planear otras actividades delictivas, se logró desarticular dicha organización conformada por al menos 15 individuos. Esta banda comercializaba más de 500 dosis diarias en el municipio de La Plata y tenía un alcance que se extendía a municipios cercanos como Nátaga, Paicol, Tesalia y La Argentina.
En colaboración con la Fiscalía General de la Nación, y tras ejecutar 10 diligencias de registro y allanamiento en horas de la madrugada para evitar la fuga de los miembros de la organización criminal, la Policía Nacional logró hacer efectivas 10 órdenes de captura y 4 aprehensiones por orden judicial, así como la imputación de cargos a un individuo adicional por los delitos de concierto para delinquir con fines de tráfico, fabricación y porte de estupefacientes. Además, se logró capturar a una mujer en flagrancia, a quien se le encontraron dos armas de fuego escondidas en dos muñecos de peluche, lo que sugiere que la banda defendía su territorio de otros delincuentes y de los controles de las autoridades.
Asimismo, durante las diligencias se incautaron cerca de 200 dosis de marihuana, elementos para la dosificación y el empaquetado, y 627 mil pesos en efectivo, al parecer, producto de la comercialización de estupefacientes durante el día.
La banda, liderada por el alias #39,Cesar #39,, estaba compuesta por varios individuos con amplios antecedentes penales, quienes, de acuerdo con su experiencia delictiva, desempeñaban diferentes roles en la adquisición de estupefacientes: los campaneros, los encargados de la venta y la recolección de dinero, y los adolescentes que, en su mayoría, se encargaban de la dosificación de alucinógenos.
Después de su presentación ante las autoridades competentes, en la que los implicados se sorprendieron por las pruebas presentadas por un fiscal ante el juez, se determinó que debían ser retenidos en centros de detención penitenciaria y en el centro de internamiento FEI de la ciudad de Neiva.