Impactante realidad: Solo 1 de cada 10 animales resiste el tráfico de fauna

Kevin Web

Impactante realidad: Solo 1 de cada 10 animales resiste el tráfico de fauna

Estos son los impactantes números de un fenómeno que ahora representa la cuarta economía más rentable a nivel mundial, generando ganancias que superan los $20 millones de euros anuales. En Colombia, más de 1300 especies se encuentran en peligro.

El comercio ilegal y el sacrificio de especies a nivel global generan ingresos astronómicos para los cazadores ilegales, según revela un informe de las Naciones Unidas, con ganancias que superan los US$20 billones de dólares cada año.

Este hecho se refleja en el Valle del Cauca, donde en el 2023 se decomisaron 1350 animales de diversas especies. Entre ellos se encontró una serpiente pitón albina, originaria de India o Pakistán, así como un erizo pigmeo africano. También se halló la piel de un oso polar, el principal depredador del Ártico, en una tienda de antigüedades de Cali.

“Lo que tenemos es que de cada diez animales sacados de su hábitat, solo uno sobrevive. Y hay situaciones muy complicadas como el de los perezosos, que la gente los ve muy lentos y muy lindos, pero para tener un perezoso pequeño, como la gente lo quiere, hay que sacrificar a la madre porque no hay ninguna mamá que entregue a sus hijos”, dice Gustavo Alberto Trujillo, biólogo de la Dirección de Gestión Ambiental de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC).





“A nosotros nos llegan animales de muchas partes. Aquí han aparecido algunos que nos llama mucho la atención; encontramos una pitón albina el año pasado que no sabemos cómo carajos llegó al departamento”, agrega.





No obstante, la gente sigue sin tomar conciencia de que los animales de la fauna silvestre no son animales de compañía y que domesticar alguno de ellos tarda centenares de años.




Incluso, parece que no hubiéramos aprendido nada, advierten los expertos, de la situación que vivió el mundo hace cuatro años cuando estuvimos guardados por una epidemia; una situación a nivel mundial que fue originada en el consumo de un murciélago.





“Los animales nos pueden generar enfermedades porque ellos tienen unos patógenos que posiblemente a ellos no les generen problemas, pero que al pasar a los seres humanos nos pueden generar serio líos como fue el caso del Covid 19, que vimos hace cuatro años”, advierte el biólogo de la CVC.


A pesar de que algunos padres consideren que regalar una tortuga, una guacamaya o incluso un primate puede ser un obsequio ideal para cumpleaños o Navidad de sus hijos, la compra y venta de fauna silvestre es un delito que conlleva severas consecuencias legales.

Según lo establecido en el Artículo 328A del Código Penal, aquellos que adquieran especímenes, productos o partes de la fauna acuática, silvestre o especies silvestres exóticas podrían enfrentar penas de cárcel que oscilan entre 5 y 11 años, además de recibir multas que van desde los $30 millones hasta los $40.000 millones.

“Ahora, la gente tiene una idea errónea de que si va por las vías y se encuentra a una persona que le ofrece un animal de fauna silvestre, lo compra con la intención de liberarlo. Eso también es perverso porque entonces el traficante ya cumplió su cometido de obtener un valor por el animal que estaba vendiendo. Lo que pedimos a los ciudadanos es que denuncien a través de sus celulares para que esta personas sean aprehendidas y evitemos ese tráfico de fauna”, alerta Trujillo.

“Hace dos semanas incautamos un mono sagui, que es original del Brasil y que aquí nunca lo habíamos visto, pero creemos que se le voló a alguien y lo reportaron. Tenemos también varios casos de urones, otra especie que tampoco es de la región, e incautaciones de animales como erizos africanos, camaleones, dragones australianos y hace tres semanas encontramos en una encomienda tres ranas venenosas que venían del departamento de Antioquia hacia Cali”, relata el Comandante de la Policía Ambiental de Cali.

Al respecto, son loros y guacamayas las especies que más se incautan en el Área Metropolitana de Cali. Seguido de tortugas, pero también primates. Por eso no salen del asombro las autoridades ambientales al encontrar la piel y el cráneo de un oso que puede superar los 800 kilos de peso.

“No es extraño que haya un comercio ilegal, pero sí es extraño que haya algunas especies en el país y creo que a las empresas de transporte les falta mucho control en sus despachos. Solo la semana pasada nos llegaron unos peces asiáticos ornamentales, que no son propios del país, y que causan tanta extrañeza como la piel del oso”, subraya el biólogo Gustavo A. Trujillo.





En cuanto a la lucha contra este flagelo en el departamento, entre el 1 de enero y el 15 de abril de este año van 588 ingresos, de los cuales 84 son aprehensiones e incautaciones, según datos del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CVC.





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