Gustavo Petro entrega el nuevo Hospital de Nazareth en La Guajira con inversión de 45.000 millones de pesos
El presidente de la República, Gustavo Petro, inauguró este viernes el nuevo Hospital de Nazareth en la Alta Guajira, una obra que requirió una inversión de 45.000 millones de pesos y que, junto al hospital de Manaure, suma cerca de 90.000 millones destinados a fortalecer la atención en salud de más de 100.000 habitantes del departamento. Durante su intervención, el mandatario destacó avances significativos en la reducción de la mortalidad materna e infantil en la región.
Una inversión histórica para la salud en La Guajira
El presidente Gustavo Petro cumplió este viernes la promesa de entregar el nuevo Hospital de Nazareth, ubicado en la Alta Guajira, una infraestructura que demandó una inversión de 45.000 millones de pesos. Esta obra se suma al hospital de Manaure, también en el departamento, sumando así cerca de 90.000 millones de pesos destinados a mejorar la atención sanitaria de más de 100.000 habitantes de la región.
El centro asistencial reemplazará la atención que durante los últimos años se prestó mediante un hospital temporal instalado en carpas mientras avanzaba la construcción de la obra. La nueva infraestructura cuenta con servicios de urgencias, hospitalización, consulta externa, laboratorio, imágenes diagnósticas y farmacia, además de áreas especializadas para la atención materno-infantil.
Durante la entrega, el jefe de Estado aseguró que esta inversión es parte de los resultados del modelo de salud preventiva impulsado por el Gobierno Nacional en los territorios más apartados del país. “La salud ha mejorado en La Guajira, los niños ya no mueren como antes y las mujeres también mueren mucho menos”, expresó.
Indicadores que reflejan el cambio
Petro presentó cifras que evidencian el impacto de la inversión pública y la presencia permanente de equipos médicos en las comunidades guajiras. Según explicó, los casos de mortalidad materna disminuyeron un 32% y, con corte a la semana 21 de 2026, la reducción alcanza el 57% frente a los registros de 2022.
En cuanto a la mortalidad infantil, el mandatario indicó que las defunciones pasaron de 487 casos en 2022 a 276 al cierre de 2025, lo que representa una reducción del 43,3%. Asimismo, destacó que las muertes asociadas a desnutrición infantil disminuyeron de 96 a 33 casos durante el mismo periodo, una reducción del 65,6%.
Estos datos, según el presidente, demuestran que la inversión pública en salud preventiva y la presencia de equipos médicos en las zonas más apartadas están dando resultados concretos. “Los indicadores de salud en La Guajira evidencian avances significativos”, afirmó.
El modelo de salud preventiva como eje central
El gobierno de Gustavo Petro ha impulsado un modelo de salud preventiva que busca llevar atención médica permanente a las comunidades indígenas y rurales que históricamente han carecido de servicios básicos. La entrega del Hospital de Nazareth y el de Manaure son dos pilares de esta estrategia en La Guajira, una de las regiones con mayores índices de pobreza y desigualdad del país.
“Estos resultados demuestran el impacto de la inversión pública y la presencia permanente de equipos médicos en las comunidades más apartadas”, señaló el mandatario durante el acto de entrega. El nuevo hospital no solo ofrece infraestructura, sino que también garantiza la dotación de personal médico y equipos de última generación para atender las principales causas de morbilidad en la región.
La comunidad de Nazareth y las poblaciones aledañas recibieron la obra con esperanza, pues durante años dependieron de un hospital de campaña que funcionaba en carpas. Ahora, con un centro asistencial moderno, las autoridades esperan continuar reduciendo los índices de mortalidad materna e infantil que durante décadas han afectado a la población wayúu y otros grupos étnicos del departamento.
Con la puesta en funcionamiento del Hospital de Nazareth, el Gobierno Nacional reafirma su compromiso con la salud de los territorios más olvidados del país, en el marco de una política que prioriza la prevención y la atención primaria como herramientas para salvar vidas.