Frente al mejor gobierno

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Frente al mejor gobierno

La Policía determinó que el capturado estaría involucrado en otros cuatro casos de hurto a visitantes en los cerros tutelares de Medellín

La trajinada época colombiana durante los albores del presente siglo y finalizado el anterior, a propiciado en Colombia una serie de circunstancias que han provocado el inconformismo frente a los sectores sociales, políticos, económicos, entre otros. Todo esto, producto un tipo de política que ha generado una superflua esperanza de cambio.



Durante los últimos Gobiernos se ha pasado de una avanzada armamentista que no acabó con la guerra, pues resultaría ilógico pensar que la enfermedad se curaría con el veneno, por el contrario, propició una política de violencia que generó riquezas para ellos y muerte para la población. Seguidamente, se le apostó a un Gobierno disruptivo frente a lo tristemente normalizado , en el país, y se incentivó a la paz con la extinta guerrilla de las FARC-EP, dando, como resultado una participación política a este grupo, como parte de una acción democrática, y una división política del país.



Después de esta disparidad de horizontes políticos, se llegó al último Gobierno, en donde, hubo un marcado retroceso en todos los sectores, y principalmente, en la política de Estado frente a los procesos de paz, dejando como resultado un gran inconformismo frente a los actores del proceso y propiciando la articulación de grupos disidentes, así como una reflexión de desaire frente a una nueva proyección de cambio.



De este modo, y gracias a una avanzada de movilizaciones y a una necesidad unísona de transformación, llegó el Gobierno de Petro y Francia, ambos con propuestas viables y necesarias frente al contexto que estaba viviendo el país. Un país arrasado por la crisis de pandemia, el desconocimiento del Gobierno para suplir las problemáticas de la población, la deshumana legislación frente a la recolección de impuestos, y el Paro Nacional.



En este sentido y pasado casi un año de la posesión del Gobierno, se ha percibo un gran declive en relación al apoyo tanto de su estructura política como del pueblo que lo ha elegido. Esto producto de una serie de propuestas que de una u otra forma no termina de encajar para algunos sectores. Sin embargo, lo que han desconocido es que esta es la primera vez, desde hace mucho tiempo, que se consolida un Gobierno disruptivo y transformador.



Todos los Gobiernos mencionado en un inicio, si bien, podían pasar como diferentes, cada uno desde su posición para legislar tenían algo en común, eran reformistas. El grave problema



frente a esto es que se realizan cambios específicos que se refieren a ciertos aspectos, a veces necesarios, pero, en la mayoría de casos no, y que no solucionaban el problema es su totalidad. En pocas palabras, eran solo pañitos de agua tibia frente a las diversas problemáticas que han azotado a este país.



De este modo, el reformismo nunca ha generado cambios circunstanciales en el país. Caso contrario a lo que se está viviendo. Un presidente que no acapara políticas específicas, sino que generen una transformación general, por eso, se proclama una reforma a la salud, una reforma laboral, una reforma a los servicios públicos, una reforma a la educación superior. Políticas que de una u otra forma modificaran todo desde la base.



Lo bueno de todo esto, es que hay dos opciones, la primera es que si se llega a fracasar en el acto lo único que queda es salir del fiasco, propiciando otras formas y otros hechos. y la segunda es el éxito como producto final. Sea cualquiera de las dos opciones, lo importante será que por fin hubo una ruptura en las dinámicas de este país, ya no se construye sobre lo malo, sino que se construye desde la base.





Wilmer A. Gómez Fierro



Columnista


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