FIFA enfrenta una de las mayores crisis de liderazgo de su historia tras fallido plan comercial
Gianni Infantino pierde respaldo internacional luego de que varias confederaciones rechazaran un proyecto para vender parte de los derechos comerciales del Mundial.
La FIFA atraviesa una profunda crisis institucional después de que el presidente, Gianni Infantino, retirara una polémica propuesta para vender el 20 % de una nueva empresa encargada de administrar los derechos comerciales de competiciones como la Copa Mundial de la FIFA.
El proyecto buscaba atraer inversión privada mediante la creación de una filial comercial valorada en aproximadamente 20.000 millones de dólares, de la cual se pretendía vender una participación cercana al 20 %. La iniciativa prometía generar miles de millones de dólares para fortalecer los programas de desarrollo del fútbol mundial, pero fue duramente cuestionada por federaciones y dirigentes deportivos, quienes denunciaron falta de transparencia y escasa consulta antes de presentar el plan.
¿Por qué estalló la polémica?
Las principales críticas apuntan a que la propuesta habría abierto la puerta para que inversionistas privados obtuvieran influencia sobre uno de los activos deportivos más importantes del planeta: la Copa del Mundo.
La UEFA lideró la oposición y calificó la iniciativa como un intento de "mercantilizar" el torneo más importante del fútbol internacional. A esta postura se sumaron la Confederación Asiática (AFC) y la CONCACAF, conformando un bloque mayoritario dentro de la estructura de la FIFA.
Crece la presión sobre Infantino
El retiro del proyecto no logró calmar las tensiones internas. En los últimos días, altos funcionarios de la FIFA han expresado públicamente su preocupación por la forma en que se manejó la propuesta.
Incluso Arsène Wenger aseguró que nunca fue consultado sobre el plan y calificó su cancelación como una decisión "absolutamente necesaria". Paralelamente, el secretario general Mattias Grafström reconoció el ambiente de incertidumbre que vive actualmente la organización.
¿Qué podría pasar ahora?
La controversia ha debilitado significativamente la posición política de Infantino de cara a las próximas elecciones presidenciales de la FIFA previstas para 2027. Varias asociaciones europeas ya retiraron su respaldo, mientras algunos dirigentes impulsan reformas que limiten el poder del presidente y fortalezcan los mecanismos de supervisión dentro del organismo.
Aunque el proyecto fue archivado, el episodio deja abiertas preguntas sobre el futuro modelo de financiación del fútbol mundial y sobre el equilibrio entre el crecimiento económico del deporte y la independencia de su gobernanza.