Estudiantes de colegios en el Catatumbo alternan las clases con la raspa de hoja de coca
En lo corrido del año el Ejército ha incautado más de cuatrocientos mil millones de pesos producto del narcotráfico la delincuencia común y los grupos armados organizados residuales que hacen presencia en el sur del país
Para nadie es un secreto, que el conflicto armado en Colombia, sigue siendo un problema de nunca acabar principalmente en aquellas regiones recónditas y abandonadas por el Estado. La región del Catatumbo es una de las más afectadas por este tipo de situaciones que se dan a raíz de estos problemas.
Para sostener sus hogares, el trabajo infantil se convirtió en un problema y tragedia en el Catatumbo, pues lo más jóvenes tienen que salir a buscar un ingreso para apoyar la sostenibilidad de su hogar y a su familia.
Aquellos estudiantes que tienen que ayudar a la casa y trabajan como raspachines arrancando las hojas y haciendo pasta base de coca para ganarse unos pesos -porque es lo que hay, piden permiso en el colegio para trabajar en los cultivos una o dos semanas y luego regresar. Licencia para raspar y para estudiar. Una realidad abrumadora narraron algunos testigos.
Le puede interesar: Incautan material de guerra de las disidencias de las Farc en Putumayo
No obstante, la región del Catatumbo es donde la hoja de coca es una de las más sembradas, sin embargo, la falta de mano de obra ha llevado a que cada día niños ingresen a este tipo de labores. Los colegios de la zona crearon jornadas para que ellos puedan salir y raspar los días que necesiten sin perder sus labores educativas. Otra alternancia: a veces raspan y a veces van al colegio.