España conquista su segunda Copa del Mundo tras vencer a Argentina en la prórroga
España se coronó campeona del Mundial 2026 tras vencer 1-0 a Argentina en los tiempos extra, con un gol de Ferran Torres al minuto 106. El seleccionado español alcanzó su segunda estrella mundialista, rompiendo la paridad en un duelo defensivo donde el arquero argentino Emiliano Martínez fue distinguido como el jugador del partido tras evitar múltiples ocasiones de gol.
España se proclama campeona del mundo al derrotar a Argentina en la prórroga
En una definición dramática, la Selección de España se alzó con el título del Mundial 2026 al vencer 1-0 a Argentina en el partido definitivo disputado en Nueva Jersey. El equipo dirigido estratégicamente logró romper la resistencia albiceleste durante la segunda parte de la prórroga, gracias a una definición precisa de Ferran Torres, quien aprovechó una asistencia de Nico Williams para asegurar la segunda estrella mundialista en la historia del país.
El trámite del encuentro fue de máxima exigencia táctica. Argentina, que debió afrontar los instantes finales y la prórroga con un hombre menos tras la expulsión de Enzo Fernández por doble amonestación, se apoyó en una actuación destacada de su guardameta, Emiliano Martínez. El arquero argentino se erigió como la figura del compromiso al sostener su arco en cero durante los 90 minutos reglamentarios, en los que España intensificó su asedio ofensivo mediante las incursiones de Lamine Yamal y las intervenciones constantes de la línea de ataque española.
Un hito histórico para La Roja
El gol de Torres no solo selló el triunfo, sino que ratificó la capacidad competitiva de una generación que ha logrado seis victorias en siete finales de torneos importantes. Para el seleccionado argentino y Lionel Messi, el resultado representa una caída dolorosa en lo que pudo ser el cierre de una etapa dorada tras el título de 2022. España, por su parte, celebra un logro que refuerza su posición en la élite, consolidando un récord europeo histórico de 38 partidos sin conocer la derrota.