Eso no lo contaron
Eeeeeooooopa tooom tooooom tooooomaaaa arreee Eran los gritos de vaquería arriar el ganado fue de los trabajos de mayor ocupación de mano de obra el Huila fue ganadero no solo de crianza sino de paso el ganado criado en el Caquetá y que se movilizaba hacia Bogotá y el de contrabando hacia el valle y tenía que cruzar por el Huila
Mi abuelo Tiberio Quintero Medina, fue vaquero y hay que decirlo claro, vaquero de a pie de alpargatas, murio, en el añ,o 1967, e,l, mi abuelo, le contaba a mi padre y a mis ti,os sobre aquellas largas faenas de vaqueri,a, co,mo los programaban para recibir quinientas o ma,s cabezas de ganado para ser llevadas hasta Girardot, la travesi,a muchas veces duraba ma,s de dos meses , de extenuantes jornadas, caballos teni,an los capataces, la peonada nada, co,mo para dormir ma,s o menos bien debi,an cargar su estera, hecha de la llamada esterilla de paja, la hamaca era un lujo que se podi,an dar cuando estaban en las haciendas pues las guindaban en las enramadas, la jornadas eran entre veinte y treinta kilo,metros diarios, no en vano esas son las distancias entre un pueblo y otro, y en muchas ocasiones solo la mitad de este recorrido ya que si el suelo estaba reseco por el verano, se teni,a que poner fique en los cascos del ganado, de lo contrario se rajaban y no caminaban, , para ser vaquero se debi,an tener habilidades tales como la fuerza, la destreza para enlazar, saber manejar el herrete para marcar el ganado y cuando estaban en la hacienda , saber de ordeñ,o, recordaba como el apodo comu,n entre los vaqueros era ,el mocho , y esto se debi,a a que en la faena de rodeo en muchas ocasiones en los potreros donde no habi,a botalo,n (asi, llamaban la gigantesca horqueta que usualmente estaba dentro de un corral y que servi,a para frenar la estampida del toro o la vaca al sentirse enlazada) a falta de esta horqueta se teni,an que afianzar con los talones contra el piso, pero si la fuerza del animal era mayor le trozaba los dedos o laceraba la cadera al aprisionar la mano , contra la cadera del mismo vaquero y como despue,s empezaron a usar un pedazo de cuero de vaca alrededor de la cintura para evitar estos accidentes y como hoy este pedazo de cuero es un ostentoso cinturo,n ancho que usan los bailarines del sanjuanero huilense.
De los recuerdos que au,n conservo, son aquellos en los que mi padre y ti,os armaban el desorden en la cuadra, en quebraditas por la carrera 16 entre calle 1 y 2, teni,amos muy cerca a Jeremi,as Llanos, capita,n de comparsa, Salvador Quintero, Culo e ,palo, quien fabricaba el taitapuro y la mamapura en varilla de guadua y al tunador Rumichaca de Ventilador, se iban de tuna y que volveri,an a la hora de la verbena, asi, deci,an, solo hasta hace unos pocos añ,os entendi, lo de la hora de la verbena, segu,n el escrito Julio Caro Baroja, hubo una e,poca en la que la iglesia organizaba la recogida de esta planta milagrosa originaria del sudeste europeo y lo haci,an a manera de procesio,n, la fecha correspondi,a precisamente al di,a de San Juan, en las horas de la madrugada, porque justamente a esa hora la planta se encontraba en su estado ma,s o,ptimo ya que era conocida como la planta sagrada , para realizar sanaciones al cuerpo, lo que inicialmente era acompañ,ado de ca,nticos religiosos termino, con la tuna del pueblo y posteriormente se adicionaron hasta juegos de azar y venta de bebidas ,virtuosas ,, trai,da la tradicio,n y acostumbrados a poner nuestro sello pasamos a llamarlas alboradas, con tunantes y chicha, ahora le metimos bandas de pueblo o plataneras (no papayeras porque son costeñ,as) como las llamaba al maestro Abel Valderrama Yusti.