Energía en alerta: CREG activa plan para evitar racionamiento por El Niño
La CREG puso en marcha medidas preventivas ante sequía de embalses y récord de consumo. En el Huila, ganaderos, arroceros y comerciantes temen alzas en las tarifas y frenazos en la producción.
La Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) activó un mecanismo de sostenimiento para blindar el suministro eléctrico colombiano frente al fenómeno de El Niño. La decisión llega cuando los aportes de agua a los embalses caen por cuarto mes consecutivo y el consumo de energía alcanzó un máximo histórico en agosto, presionando un sistema que ya operaba en zona roja.
Para los empresarios y productores del Huila, esta alerta es directa: las medidas preventivas pueden traducirse en aumentos de tarifa o, en el peor escenario, en restricciones de suministro que frenen la operación. Los ganaderos de la zona ganadera central, los cultivadores de arroz en el sur del departamento y los pequeños comerciantes de Neiva saben que la energía es un costo fijo que afecta márgenes ya ajustados.
El regulador tomó la decisión luego de evaluar cifras inquietantes. En agosto, los aportes hídricos llegaron apenas al 74,46 % de su promedio histórico, y con corte al 3 de septiembre, las reservas de los embalses se ubicaban en 83,22 %, por debajo del umbral de alerta técnica. Al mismo tiempo, el consumo de electricidad alcanzó 263,27 GWh diarios, un récord que refleja tanto el crecimiento económico como el efecto de las altas temperaturas típicas de El Niño.
¿Qué significa el plan de la CREG para el bolsillo huilense?
El mecanismo de sostenimiento incluye un piso mínimo de generación térmica que se activará según bajen los embalses. Las plantas termoeléctricas funcionan con combustibles como gas y carbón, más costosos que la energía hidroeléctrica. Si los embalses siguen cayendo, la generación térmica aumentará, elevando el costo promedio de producción de electricidad. Ese incremento puede terminar en las tarifas que pagan las familias y las empresas.
La CREG también modificó las reglas del Mercado de Energía Mayorista para coordinar mejor entre generadores. La idea es evitar desabastecimiento, pero también tiene lado inverso: la oferta más limitada tiende a presionar precios hacia arriba. Un productor de arroz o un ganadero con energía al 20 % más cara en pleno periodo seco sufre un impacto directo en rentabilidad.
Adriana María Jiménez Delgado, directora ejecutiva de la CREG, enfatizó que la medida es preventiva. El objetivo es anticipar dificultades antes de que hogares y sectores productivos enfrenten cortes. Pero la prevención tiene un costo: la inquietud en la operación.
Lo que viene en los próximos meses
El Ministerio de Minas y Energía ya llamó a ahorrar energía. La CREG contempla campañas de uso eficiente dirigidas a la población. En el Huila, eso significa que tanto comerciantes como productores deben prepararse: factura más alta y presión para reducir consumo. Las industrias de alimentos, lácteos y textiles de la región tendrán que revisar procesos.
La próxima brújula es el comportamiento de los embalses en las próximas cuatro semanas. Si llueve, la alerta baja y las tarifas se estabilizan. Si continúa el déficit hídrico, la generación térmica se mantiene alta, las tarifas suben y el racionamiento deja de ser hipótesis para convertirse en decisión operativa. La CREG monitorea diariamente. El Huila depende de esa vigilancia.
Equipo editorial - Dime Media
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