En honor al cafetero colombiano
El Proyecto que dará solución al problema de inundación que por años se ha presentado en el deprimido del intercambiador de Luna Verde en la comuna 2 de Neiva fue priorizado por la Administración Municipal
Cada vez todos los días que me quede extasiado observando caer las gotas de agua o granos de abono sobre ellas, serán instantes donde estaré enviando energías positivas de bienestar y mejores vientos para todos los seres que han pasado sus vidas, en éste bonito pero cada vez menos rentable negocio del grano Nacional Colombiano.
Me pondré en los zapatos de quienes para poder mantenernos el cafecito humeante en las mañanas, deben pasar muchas necesidades, esfuerzos y sacrificios, pues a pesar que este es un país cafetero por naturaleza hellip,quienes lo cultivan en su mayoría debe vivir en la pobreza!.
Ya no son los tiempos aquellos en los que las bonanzas cafeteras de entre los años cincuenta y noventa, le servían al gremio cafetero de trampolín no solo para tener asiento en la junta monetaria o poner hasta presidentes de la república, si no que hasta se convirtió en fuerte y boyante talanquera de la época para los permeabilizantes males de la guerrilla en zonas como Antioquia, Risaralda, Caldas, Quindío y la zona norte del valle del Cauca.
Todo fue muy lindo y bello pero el panorama cambió, los precios internacionales como diría tal cual: bajaron , cuando surgieron en el panorama mundial nuevos productores como Indonesia y Vietnam, Colombia y Brasil que eran los chachos del paseo dejaron de serlo y los nuevos precios los comenzaron a imponer los tales tostadores que no son otra cosa que los monopolios o pulpos globales de las bebidas.
Los altos costos de producción actual, el elevado costo de la mano de obra y el valor inalcanzable de los insumos, hacen que hoy el cafetero salga a vender su producto y después haber recibido su paga, mire desconsolado su mano vacía y solo se atreva a exclamar: ah bestia!
Como tal vez lo dije al comienzo solo queda que reguemos y abonemos la semilla de los buenos vientos de la esperanza, que se comienzan a ver con la germinación del nuevo eje cafetero de Colombia, que ahora está ubicado en los departamentos del Huila, Cauca y Nariño, con el apogeo de los cafés especiales.
Quiero pedirles de la forma más cordial al finalizar este escrito, que me ayuden a agradecer y bendecir a la persona que me regaló las maticas de café, pues con ellas como símbolo pudimos escribir este granito: EN HONOR AL CAFETERO hellip,COLOMBIANO!.