Empresa liquidada durante tres años recibió $1.299 millones de campaña de Abelardo De la Espriella
Una investigación de la revista CAMBIO reveló que la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella reportó pagos por $1.299 millones a una empresa que había estado liquidada durante tres años, fue reactivada en febrero de 2026.
Una investigación publicada por la revista CAMBIO puso bajo la lupa los reportes financieros de la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella, luego de revelar que una empresa que permaneció liquidada durante tres años recibió pagos por $1.299 millones por concepto de transporte y logística durante la actual contienda electoral.
Según el reportaje, la compañía había cesado operaciones y se encontraba liquidada hasta febrero de 2026, cuando fue reactivada ante la Cámara de Comercio de Bogotá. Además de retomar su existencia jurídica, la firma habría cambiado de nombre y de actividad económica apenas cuatro meses antes de la primera vuelta presidencial.
De acuerdo con la investigación, la empresa no registraba historial reciente de operaciones, empleados, oficina propia ni ingresos significativos antes de su reactivación. Sin embargo, tras su regreso a la actividad comercial, comenzó a recibir millonarios recursos provenientes de la campaña de De la Espriella, convirtiéndose en uno de los contratistas reportados por el movimiento político.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los periodistas es que el representante legal de la compañía figura como un joven estudiante de Ciencias Sociales residente en una comuna de Medellín. Según CAMBIO, el estudiante aparece registrado en condición de vulnerabilidad socioeconómica en el Sisbén, recibe bono de alimentación y cuenta con una beca universitaria otorgada por su situación económica.
La revista señala que, pese a esas condiciones, el joven figura oficialmente como representante legal de una empresa que recibió contratos por más de $1.200 millones durante la campaña presidencial. El medio también aseguró que, tras ser contactado para conocer su versión sobre los hechos, el estudiante eliminó o desactivó sus perfiles en redes sociales.
La investigación agrega que en la dirección registrada por la compañía no funcionaría una oficina dedicada a actividades de transporte o logística. En su lugar, los periodistas encontraron un establecimiento relacionado con la comercialización de productos congelados, lo que aumentó las dudas sobre la infraestructura y capacidad operativa de la firma para ejecutar contratos de esa magnitud.
CAMBIO concluye que la empresa pasó de no reportar actividad económica relevante ni ingresos recientes a recibir $1.299 millones en pocos meses, situación que ha generado cuestionamientos sobre los controles aplicados a la contratación y la verificación de proveedores dentro de la campaña presidencial.
Hasta el momento de la publicación de la investigación, no se conocía una respuesta oficial de la campaña de Abelardo de la Espriella frente a los hallazgos expuestos por el medio. El caso ha comenzado a generar reacciones en distintos sectores políticos y podría derivar en nuevas solicitudes de explicación sobre el manejo de los recursos electorales.
Según el reportaje, la compañía había cesado operaciones y se encontraba liquidada hasta febrero de 2026, cuando fue reactivada ante la Cámara de Comercio de Bogotá. Además de retomar su existencia jurídica, la firma habría cambiado de nombre y de actividad económica apenas cuatro meses antes de la primera vuelta presidencial.
De acuerdo con la investigación, la empresa no registraba historial reciente de operaciones, empleados, oficina propia ni ingresos significativos antes de su reactivación. Sin embargo, tras su regreso a la actividad comercial, comenzó a recibir millonarios recursos provenientes de la campaña de De la Espriella, convirtiéndose en uno de los contratistas reportados por el movimiento político.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los periodistas es que el representante legal de la compañía figura como un joven estudiante de Ciencias Sociales residente en una comuna de Medellín. Según CAMBIO, el estudiante aparece registrado en condición de vulnerabilidad socioeconómica en el Sisbén, recibe bono de alimentación y cuenta con una beca universitaria otorgada por su situación económica.
La revista señala que, pese a esas condiciones, el joven figura oficialmente como representante legal de una empresa que recibió contratos por más de $1.200 millones durante la campaña presidencial. El medio también aseguró que, tras ser contactado para conocer su versión sobre los hechos, el estudiante eliminó o desactivó sus perfiles en redes sociales.
La investigación agrega que en la dirección registrada por la compañía no funcionaría una oficina dedicada a actividades de transporte o logística. En su lugar, los periodistas encontraron un establecimiento relacionado con la comercialización de productos congelados, lo que aumentó las dudas sobre la infraestructura y capacidad operativa de la firma para ejecutar contratos de esa magnitud.
CAMBIO concluye que la empresa pasó de no reportar actividad económica relevante ni ingresos recientes a recibir $1.299 millones en pocos meses, situación que ha generado cuestionamientos sobre los controles aplicados a la contratación y la verificación de proveedores dentro de la campaña presidencial.
Hasta el momento de la publicación de la investigación, no se conocía una respuesta oficial de la campaña de Abelardo de la Espriella frente a los hallazgos expuestos por el medio. El caso ha comenzado a generar reacciones en distintos sectores políticos y podría derivar en nuevas solicitudes de explicación sobre el manejo de los recursos electorales.