Elecciones 2026, con los nuestros.

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Elecciones 2026, con los nuestros.
La política en Colombia ha oscilado históricamente entre la esperanza y la desilusión. A lo largo de los años, hemos sido testigos de cómo los candidatos llegan con promesas, los ciudadanos votan y eligen. No sé puede repetir lo que ocurrió en las legislativas de 2022: en el departamento del Huila, 392.828 personas votaron para el Senado. Aunque esta es una circunscripción nacional, tradicionalmente se han apoyado candidatos regionales, en esa ocasión los votantes prefirieron apoyar a políticos de otros departamentos. Como resultado, por primera vez ningún candidato huilense fue elegido directamente, a pesar de que la región podía aspirar a cuatro curules.

Asimismo, existen políticos que recorren distintas zonas haciendo campaña y ofreciendo promesas, pero sin establecer vínculos reales con las comunidades. Su objetivo no es servir, sino captar votos para impulsar sus carreras.

Ante esta situación, cabe preguntar a quienes elegimos: ¿qué han aportado realmente a la región? ¿Cuándo regresaron para rendir cuentas? Frente al caos en salud, educación, vivienda y alimentación, no escuchamos su voz solidaria; ante la inseguridad y el terrorismo, tampoco vimos su presencia.

La gente, sin embargo, aprende a distinguir entre quien llega para figurar y quien viene para quedarse. El Huila existe y merece representación auténtica: es hora de votar por lo nuestro. No necesitamos visitantes que descubran nuestro folclor, historia o paisaje; necesitamos vecinos comprometidos. Representantes que no vengan solo a prometer, sino a responder; que conozcan de primera mano nuestras vías, nuestras luchas, y que valoren lo propio: nuestro sanjuanero, nuestro tamal, nuestras achiras.
El Huila, rico en historia, cultura y contradicciones, hacer política exige más que discursos: demanda presencia. Caminar por los pueblos, veredas, y calles, sin tanto protocolo. La gente quiere ser escuchada, no adoctrinada. Nuestros acentos, silencios y necesidades deben expresarse como lo hace el pueblo: sin adornos ni evasivas. Hacer política no es tarea fácil; se construye con respeto, con memoria, con coherencia y con la capacidad de escuchar. Y cuando se hace bien, no divide, sino que convoca.
Hemos sido testigos de cómo llegan campañas con promesas, regalos y espectáculo, y se van con nuestros votos. Se eligen personajes que no conocen nuestros caminos, ni nuestras luchas, ni nuestras esperanzas. Pero esta vez no entregaremos nuestra voz Opita; vamos, con dignidad, a elegir huilenses.

María Lucía Villalba, candidata al Senado por el Nuevo Liberalismo, ofrece un liderazgo técnico y renovador para el Huila. Prioriza la seguridad como base para desarrollar el agro, el turismo y la energía verde. Con experiencia en lo público, promete ser una senadora presente y combativa para garantizar inversión y defender los intereses huilenses. Su hoja de vida es limpia y de mérito propio. La crítica por ser hija del gobernador Rodrigo Villalba no la descalifica; por el contrario, le suma valor, pues todos conocemos la capacidad de trabajo, firmeza y liderazgo nacional de nuestro gobernador para sacar adelante proyectos. Debemos consolidar una representación regional que evite el aislamiento del Huila, ya que un senador radicado en el territorio luchará por nuestro desarrollo.

María Lucía apuesta por un pragmatismo regionalista, un proyecto económico verde y agroindustrial, la modernización del Estado y la dignificación del Congreso, poniendo su perfil técnico al servicio de las necesidades cotidianas de los huilenses.

Mi voto para el Senado será el 06, María Lucía Villalba en el Nuevo Liberalismo.

NOTA. "El país está siendo debilitado desde adentro, con la complicidad —por acción u omisión— de instituciones que han dejado de cumplir su función.
(...)
Y cuando la ley no se aplica arriba, el terror se impone abajo."
Martin Eduardo Botero.

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