El tal centro no existe
Las tasas de interés del crédito educativo de ICETEX tendrán para el año 2021 una variación del 161 lo que significa que reflejarán una reducción de 219 puntos porcentuales frente a las tasas del año anterior
Y como todo lo que sucede en EE. UU. como comedia, se repite como tragedia en Colombia, y una insurrección civil de ultraderechistas, sostenida a bala y a pedradas por los paracos de la calle, no dejaría títere con cabeza.
Aunque ellos no necesitan de disfraces, porque ya todos sabemos de qué se disfrazan. Pero, ese es el peligro y la gran bobada de estos gobernantes que piensan con ideas trasplantadas y traducidas, sin el menor arraigo. Es nuestra verdadera tragedia. Y eso hay que saberlo leer, por que como dice el escritor Mario Mendoza: Estados Unidos no es nuestro futuro. Nosotros somos el futuro de ellos ,. Las imágenes de la revuelta nos recordaron la entrada de Jeanine Á,ñez, en Bolivia, al palacio presidencial de La Paz, alzando la Biblia sobre su cabeza.
Y hoy gracias a estos personajes muchos creen que Trump es el salvador y Biden, un comunista satánico. Argumentos similares a los de los pastores evangélicos que decían que Colombia iba a convertirse en república homosexual y satánica si ganaba el Sí en el plebiscito. Por eso mismo, la derecha vergonzante en Colombia, se asoma a una ventana que hoy está en discusión ,, la existencia de un Centro político, y los medios gustan de hablar del centro , a secas. Se imaginan, con cierta razón, que si se declaran de centroderecha o de centroizquierda, el electorado creerá que de ser elegidos gobernarán con ideas de izquierda o de derecha. Es decir, buscan no caer en la polarización , la otra trajinada palabrita. Pero igualmente, no se conocen ideas propias del centro ,, lo más cercano es cuando dicen que es posible ser de centroderecha en cuestiones económicas y de centroizquierda en cuestiones sociales y juegan con eso. Como lo hace Claudia López en Bogotá, esa fiel representante del llamado centro, que tiene una amalgama variable de ideologías.
Pero apenas se profundice en reformas y políticas públicas para llevar a cabo tales objetivos, surgirán dilemas cuyas decisiones nos devolverán a un eje ordenador, sea hacia la izquierda o hacia la derecha. Como la misma Claudia Lopez, que sabemos no es de izquierda o el mismo Sergio Fajardo. El centro político no existe, en política es imposible que la mayoría de los asuntos puedan colocarse en una escala lineal y los moderados estén siempre en el punto medio de las escalas. Primero, porque muchos de ellos son asuntos de laquo,sí o no raquo,: no hay escala , dice el norteamericano George Lakoff. Y ese error, ha hecho que muchos progresistas crean que deben laquo,inclinarse a la derecha raquo, para conseguir más votos. En realidad es un error. Al acercarse a la derecha, los progresistas refuerzan los valores de la derecha y renuncian a los suyos, y, además, se alejan de sus bases. Y ese ha sido el caso de Jorge Robledo. En cambio, los conservadores no lograron el éxito acercándose a la izquierda, tuvieron éxito activando la cosmovisión conservadora , como pasa con el uribismo cada vez más cerca del fascismo.
A raíz de las revoluciones de finales del siglo XVIII en Europa, la izquierda se ha caracterizado por la lucha para intentar conseguir cambios, y la derecha por conservar el estado de cosas existentes y estos conceptos siguen estando iguales. Por esta razón, esa izquierda ha sido siempre (y deberá seguir siendo para mantener el epíteto de real) revolucionaria, y la derecha contrarrevolucionaria por su oposición a profundas transformaciones económicas y sociales. Eso es concreto si recuperamos el verdadero significado de la palabra izquierda para ubicar en ella a las fuerzas antisistema, y situar en la derecha a todos aquellos partidos, integrados en el sistema irracional y clasista, que participan en este juego y defienden los intereses de la clase dominante, en ese sentido, donde queda el centro hellip,???