El lado correcto de la historia
Hoy más que nunca la humanidad puede tener acceso a la información y tener presente hechos que han marcado la historia de pueblos enteros, tal es el caso de los genocidio (asesinatos sistemáticos contra un pueblo, grupo étnico, cultural, político, religioso o racial por el simple hecho de serlo)
Por: Miguel Vásquez
Tal es el caso de los armenios, los camboyanos, los ruandeses, y quizá los más conocidos, los judíos a manos de los nazis, quienes después de siglos de persecuciones y siendo el holocausto de los fascistas la más cruel manifestación del odio hacia un pueblo, tuvieron la oportunidad de constituir un país con la seguridad en todos los sentidos que ello les implicaría. Y aunque la forma en que las potencias coloniales usaron su poder para definir el lugar y condiciones para el surgimiento de dicho país en donde ya existía otro pueblo habitándolo serian motivo para otra columna, en esta ocasión me centrare en las acciones que hoy han llevado a los líderes políticos del país de Israel a ser actores de una de las mayores ironías de la historia, pues al representar un pueblo que sufrió el intento de exterminio, hoy tergiversando el derecho a la defensa lo convierte en el pretexto para acabar con el pueblo palestino.
Pero antes de seguir, vale la pena hacer las siguientes claridades: así como no se puede catalogar a todos los alemanes como nazis, tampoco se puede catalogar a todos los israelíes como genocidas, cuando es su gobierno y algunos sectores los que lo promueven, de hecho, día a día crecen las manifestaciones de ciudadanos israelíes en contra de las acciones de su gobierno; y de la misma manera, no se puede decir que todos los palestinos sean terroristas solo por los hechos cometidos por algunos extremistas violentos, hechos que sin matices también hay que condenar.
Ahora bien, lo que hoy sucede en esos 365 km2 de tierra denominada Franja de Gaza, un territorio equivalente al municipio de Tarqui o Yaguará, donde más de 2 millones de seres humanos están acorralados literalmente por murallas en las fronteras, que lleva desde octubre del 2023 siendo bombardeado e invadido por uno de los ejércitos más grandes y poderosos del mundo, con alimentos y agua limitados, casi sin energía eléctrica, con hospitales y escuelas como objetivo de las bombas, y donde se habla de por lo menos 34.000 palestinos asesinados, la gran mayoría mujeres (la dadoras de vida) y niños (el presente y futuro de un pueblo), ¿Cómo no decir que esto es un genocidio?.
Ante esta realidad vergonzante, los perpetradores de los crímenes y sus aliados, acuden a falacias para encubrir o justificar los hechos, así como en el pasado a los asesinados se les acusaba de no tener alma, hoy cuando alguien se levanta en rechazo a la muerte de inocentes se le señala de 'antisemita' y hasta de 'nazi', y ante eso hay que decir con firmeza que no, que se puede respetar el derecho de un pueblo a existir sin que eso me haga enemigo de otro, que la razón no puede justificar jamar una guerra, que la vida de uno no vale más que la de otro, y que plantear la paz hoy se hace más necesario que nunca, no solo en lo local, sino en lo internacional.
Y afortunadamente este no es un pensamiento y sentir de algunos, hoy en el mundo entero se agita la bandera de Palestina como una expresión de apoyo a la vida misma; en las calles, en murales y hasta en los estadios se exige al gobierno israelí y sus aliados parar la matanza, e incluso se han movido gobiernos dignos como el de Suráfrica, que ha denunciado ante la Corte Penal Internacional al gobierno de Israel por crímenes de guerra, fruto de ello esta semana se conoció que un Fiscal de ese organismo solicitó dictar ordenes de captura contra el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, asi como la orden de ese tribunal para que Israel detenga las pretensiones de una invasión total a lo que queda de la franja de Gaza; y también es de resaltar el actuar coherente de nuestro Gobierno, que no solamente se quedó en un discurso sino que rompió relaciones diplomáticas con el gobierno de Israel, y para salirle al paso a las críticas de los extremistas, este acto de dignidad no es igual a desconocer al pueblo de Israel o al pueblo judío y mucho menos es ser aliado de los terroristas, como bien le han reconocido internacionalmente otros gobiernos y hasta ciudadanos de tierras tan lejanas como en Túnez .
En los próximos días los gobiernos de España, Irlanda y Noruega reconocerán a Palestina como Estado, esperemos que esto signifique para dichos gobiernos y otros, pasar de acciones simbólicas a hechos prácticos que ayuden realmente a parar el sufrimiento de esos seres humanos que llamamos palestinos.
Pdta: Que bueno que ahora en los tifos de los estadios de futbol veamos a Petro y no a Pablo Escobar.