El Huila no es un trampolín: es una causa

Enrique Ramirez

· Actualizado

El Huila no es un trampolín: es una causa
Por décadas, he sido testigo del avance de nuestro departamento. He visto cómo se han construido carreteras, escuelas, acueductos, centros de salud y programas sociales que han transformado la vida de miles de huilenses. No comparto la visión negacionista de quienes afirman que “nada se ha hecho”. Las obras están ahí, en lo rural y en lo urbano, como testimonio de esfuerzos colectivos y decisiones políticas acertadas.

Paradójicamente, quienes más vociferan que “no se ha hecho nada” suelen ser los mismos que no ejercen su derecho al voto, o lo hacen movidos por intereses ajenos al bien común: buscadores de prebendas, aquellos que medran gracias a un padrino político. Son los mismos que, habiendo recibido antes, hoy exigen más con desfachatez. Es la voz de la ingratitud y del desprestigio fácil.

No se trata de carteles, eslóganes, cuñas en redes sociales, promesas vacías ni cálculos electorales. En realidad, hoy inicia para nosotros una causa: la defensa de la dignidad del Huila.

Bajo ninguna circunstancia podemos permitir que se repita lo ocurrido en 2022, cuando el 71,37 % votó por candidatos foráneos y solo el 19,38 % por huilenses. Como consecuencia, ninguno fue elegido directamente. Luego nos preguntamos qué han hecho nuestros senadores por el Huila, sin cuestionar a aquellos políticos foráneos que cada año recorren distintos departamentos sin tener vínculo alguno con la región. Solo les interesa su carrera personal y ganar votos con promesas vacías, sin un plan claro para servir a la comunidad ni compromiso real con el territorio. Hoy están aquí; mañana, en cualquier otro rincón del país.

Afortunadamente, contamos con varios candidatos al Senado por el Huila que tienen estructura, equipos organizados, experiencia y preparación. Entre ellos se destacan María Lucía Villalba, Hernán Andrade, Gorki Muñoz, Patricia Valenzuela, entre otros.

Nuestra tierra ha sido tratada últimamente como un trampolín político por candidatos de paso: vienen cada cuatro años, hacen ruido, crean líderes, compran votos y desaparecen hasta la próxima elección. No conocen, no sienten y no les duele lo nuestro. Para ellos, el Huila es solo un nombre en una papeleta.

Debemos hablar con claridad y firmeza: no somos un terreno de campaña para forasteros, sino una causa colectiva, arraigada en el territorio y construida con su gente. No queremos falsas promesas, sino compromiso y presencia. Necesitamos a alguien que sea parte de esta tierra, que sienta nuestros problemas y celebre nuestros logros, que sea una voz auténtica de la comunidad.

El poder está en nuestras manos. Cada voto cuenta. Cada decisión suma. Es hora de unirnos, de creer nuevamente en lo nuestro, de apostar con inteligencia por quienes sí conocen nuestras necesidades y comparten nuestras luchas. Apostemos a nuestro futuro, más allá de los colores políticos. Es hora de votar huilense.

Desde hace más de seis meses tengo definido mi voto por una candidatura de grandes ligas, una de las más sólidas de la coalición Ahora Colombia, integrada por el Nuevo Liberalismo de los Galán, el Partido MIRA, Compromiso Ciudadano de Sergio Fajardo y el Partido Dignidad, del destacado parlamentario Jorge Enrique Robledo.

Juntos escribamos este nuevo capítulo, con compromiso y raíces. Mi voto es por María Lucía Villalba, número 6 de la coalición Ahora Colombia.
No es una campaña, es una causa: la dignidad del Huila.!!

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