El Grito de Independencia

Enrique Ramirez

El Grito de Independencia

El 20 de julio, celebramos 214 años de el grito de independencia de la colonización española.

 

A finales de 1793, Antonio Nariño tradujo "los derechos del hombre y del ciudadano", aprobados por la asamblea nacional constituyente de Francia legado fundamental de la revolución francesa del 26 de agosto de 1789. Por esta razón el general Nariño es el precursor que preparo la idea de emancipación, porque creé en la libertad absoluta y en un gobierno central único, como mejor alternativa de organización de las naciones, lo cual le valió ser prisionero por imprimirlos y darlos a conocer. Derechos que tienen un valor universal.

Ante el descontento que se venía presentando en las colonias de américa, la junta Española, delegó comisionado Regio a Antonio Villavicencio, para nombrar en la Nueva Granada su junta local. El virrey Amar y Borbón, se oponía, y planeo enviar a prisión a los criollos que esperaban la llegada de Villavicencio, al enterarse del plan los criollos comenzaron a realizar reuniones y organizarse, se planeó provocar la perturbación del orden público y tomarse el poder, para presionar al Virrey que ese día constituyera la junta supremas de gobierno.

Conociendo la aversión del comerciante español José González Llorente, propusieron crear un altercado, el viernes 20 de julio día de mercado cuando la plaza mayor estaría llena de gente. Los hermanos Morales, fueron el día indicado a la tienda de Llorente a pedir prestado un adorno, que le sirviera para decorar la mesa del banquete en honor a Villavicencio. Solicitud a la que Llorente se negó, y Morales no aceptó la negativa y empezó la discusión que terminaría con Llorente lanzando insultos contra los criollos, hecho que aprovecharon para gritar que el español estaba ofendiendo a todos los nacidos en América, lo que dió inició a la revolución ideada en días anteriores.
Ese día, 20 de julio de 1810 Nariño fue puesto en libertad.

*Antonio Nariño* destacado político y militar, desempeñó un papel crucial en la lucha por la independencia, y su contribución trascendió las fronteras de Colombia. En 1793, Nariño tradujo e imprimió la *Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano*, proclamados en los inicios de la Revolución francesa. Esta traducción al español no solo fue un hito histórico, sino también un paso hacia la conciencia de los derechos humanos y permitió que los principios revolucionarios llegaran a América Latina.

La "declaración de los derechos del hombre y del ciudadano" en su preámbulo, describe las características de los derechos del hombre como inalienables, naturales y sagrados, la destrucción de los privilegios feudales y nobiliarios por parte de la asamblea constituyente, restringe la monarquía y hace énfasis en los derechos de todos los ciudadanos a participar en el proceso democrático, a través de la libertad de palabra y de expresión; que el estado representa la voluntad de los ciudadanos y que las leyes no pueden aplicarse legítimamente sin el consentimiento del pueblo.

La declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, de 1789 adoptada durante las primeras etapas de la revolución francesa, redactada por el marqués de Lafayette, basada en la separación de poderes y la idea de que los hombres estaban sujetos a derechos humanos universales y naturales de Rousseau.

En resumen, la Declaración afirmaba valores fundamentales, como la igualdad, la libertad y la fraternidad. Aunque se modificó varias veces durante la Revolución, la versión original de 1789 fue la que tradujo Antonio Nariño, que sigue siendo la más relevante desde el punto de vista histórico. Esto marcó un antes y un después en la lucha por los derechos humanos y dejó una huella duradera en la historia de la libertad y la democracia.

El primer intento de independencia de 1810, termino en división interna, en disputas intelectuales, lucha entre centralismo y federalismo, en conflictos internos armados y contra los partidarios de España, época llamado "la patria boba*. Que terminó con la victoria de Pablo Morillo y Juan de Samano en la batalla de la cuchilla del Tambo, que dió fin a la república de la Nueva Granada y la reconquista Española.

 

 

 

 

 

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