El empalme cultural del cambio
La Alcaldía de Pitalito en articulación con Cadefihuila desarrollarán jornada de descuentos especiales para caficultores y agricultores en general del municipio y de poblaciones aledañas Esta jornada tiene como objetivo que los agricultores puedan adquirir insumos y fertilizantes a precios asequibles
Y uno mira y veo los activistas de siempre y en el sector cultural, el combo de amigos de siempre, claro al ser una invitación abierta, supongo cualquiera puede llegar. Pero igual, la invitación habla de contribuir , y supongo eso es lo que se hace, pero esos puntos iniciales no se circulan, no llegan a muchos que tienen algunas propuestas pero que no pueden asistir, ya que muchos cumplimos unos horarios de trabajo. O sea que las propuestas dejan de ser amplias y se limitan al combo de amigos que llegan a las reuniones. Igual, hay mucho material escrito que uno ve, nunca se toma en cuenta. Lógico no es fácil, crear verdaderos procesosde participación en estas reuniones.
Y como se dice popularmente, me voy a poner de sapo , y entregar algunas propuestas con el optimismo que esos comités de sabios ojalan lean las mismas. Apuntar a la construcción de una cultura democrática, entendiendo que es un espacio para comprender las tensiones entre puntos de vista diferentes (no solo con los amigos) porque solo así puede permitir y fortalecer la diversidad. Mediante estos procesos participativos, podemos ir haciendo carne el cambio cultural que nos imaginamos para nuestro país. Digo esto, porque al referirnos a #39,cultura #39, no lo hacemos pensando solo en las disciplinas artísticas, o en escuelas de artes o en un boleto para un espectáculo, sino en la forma de interacción que vamos construyendo y moldeando en nuestra realidad. Y la amplitud de la propuesta debe estar acorde con lo que dijo Patricia Ariza, Si el cambio no es cultural, no habrá cambio ,.
Este proceso programático es parte de un cambio tanto cultural como político, donde hemos preferido sensibilizar el oído para identificar, reconocer y validar las expresiones culturales vivas en nuestro territorio y el programa debería ser herramienta para ello (por ejemplo, en esas reuniones, como dijo alguien falta gente que conozca sobre el patrimonio, sobre bibliotecas y otros temas). La propuesta entonces, tiene que comenzar planteando un nuevo modelo de desarrollo, una cultura de promoción de una sociedad democrática, plurinacional, feminista, respetuosa y consciente de la riqueza que significa la convivencia y mixtura de interpretaciones y prácticas interculturales diversas, facilitadora y defensora del ejercicio de los derechos humanos y sociales, que transite de lo subsidiario a un Estado garante de derechos, que valora y respeta la autonomía identitaria de los territorios , (Andrea Gutiérrez).
Por ello, en primer lugar, tenemos que defender la cultura como bien común. Y este se lograría si hacemos real la descentralización y democratización de la cultura, porque lógico la identidad nacional, iguala el valor y la participación de las culturas regionales, populares, comunitarias, con énfasis en la diversidad cultural, valorando iniciativas que no provienen del Estado, pero cumplen un rol fundamental en sus territorios. Y descentralización también es fortalecer nuevos géneros culturales y no seguir con los mismos temas de siempre. Y para llegar allá un segundo punto, debe ser el compromiso de aumentar el presupuesto en cultura, porque hechos son amores y si apostamos efectivamente a la reconstrucción del tejido social, la cultura debe ser prioritaria.
Pero igual, hay que buscar la profesionalización de los trabajadores culturales, no de los llamados gestores culturales, que hoy en día es cualquiera. En los gobiernos anteriores con un sistema económico basado en la competitividad, en el crecimiento económico, los ha marginado e incluso ha cuestionado su condición de trabajadores. Su realidad hoy día, cuenta de una alta desprotección y precariedad, y mucho más después de la pandemia. Por ello, hay que seguir insistiendo en incorporarlos a todos, en un sistema de protección social, con sus propias particularidades. Por eso la profesionalización no es solo el título, sino el fortalecimiento y conocimiento de sus oficios, de sus saberes. Lógico me imagino, el sector tiene muchas propuestas más, solo que no tenemos quién las oiga, pero entre todos tenemos que seguir impulsando una propuesta de verdadera transformación social que juntos haremos posible.