El destino de Laura Saravia
Los seres humanos tenemos un código de destino en la vida, que tarde o temprano aparece en la ruta de nuestra existencia; ya sea cuando somos niños, adolescentes, jóvenes o adultos en vía de extinción.
Ese código bien nos puede marcar un destino de tránsito normal en la vida; o un destino en donde el fracaso o el éxito nos aparece en el momento menos esperado; o porque no decirlo también; un destino en donde nos llega una oportunidad o una tragedia jamás imaginada.
Hace apenas dos años; el país no sabía nada, de una mujer con cara de muchachita, que tanto ha dado de que hablar, a partir del momento en que el presidente Gustavo Petro, la designó como jefa de gabinete y después de vivir una montaña rusa de emociones, lisonjas, envidias, ataques, caídas, tragedia y triunfos; hoy es reconocida por tirios y troyanos, como la mujer más influyente en el gobierno del presidente Petro y en el país. Me refiero a Laura Saravia Torres, una mujer joven que se metió en política y por cosas del destino (para no hablar de Armando Benedetti), llegó al radar de Gustavo Petro y en cuestión de semanas, logro darle en la ñoña y cautivar a uno de los líderes políticos más indescifrables e impredecibles, que ha parido nuestra patria.
Laura Saravia, llego al cargo de jefa de gabinete, por la empatía que generó en el presidente Petro, a partir de su lealtad, liderazgo y capacidad de trabajo; cualidades que fueron determinantes para que Petro, jugara a fondo su confianza de gobierno en ella; y para que fuera ella y nadie más, la que le hablara al oído en momentos de gobierno y desgobierno, por el cual pasan todos los mandatarios y en momentos de mamera extrema, por la zalamería, las responsabilidades de ser jefe de estado y la dinámica misma que implica ser presidente de la república, capoteando toda clase ataques, por el solo hecho de ser y provenir de un sector diferente; para no hablar de esa forma de vida extraña y ensimismada, que lleva la persona que hoy es nuestro presidente de la república, que tantos amores y desamores produce entre los colombianos. Hay ocasiones en que nos sentimos frustrados con los desplantes del presidente; pero tan pronto lo volvemos a escuchar en intervenciones como la que pronunció en la ciudad de Manizales (con el liderazgo de Laura Saravia), en el foro de reactivación económica con los gremios y empresarios de Colombia, nos vuelve a enganchar y le perdonamos todo, por el conocimiento, la claridad y capacidad que demuestra en sus intervenciones. Me pasa a mí y a millones de colombianos.
La semana pasada, más de diez amigos con quienes hablo de política y compartimos tanques de pensamiento, me remitieron la intervención del presidente Petro en Manizales y me invitaron a verla de comienzo a fin, porque según ellos, era una intervención de lujo, que dejó con la boca abierta a todos los asistentes, ciudadanos básicos, profesionales, líderes sociales, alcaldes, funcionarios de todo nivel y empresarios de gran calado nacional; que no tuvieron alternativa diferente a aplaudirlo cerradamente. La verdad, me vi obligado a ver y escuchar la intervención del presidente Petro, para entender a mi amiga remitente, que me dijo: “Richard, a veces me levanto emputada con Petro, por tanta cagada; pero apenas lo escucho en sus grandilocuentes intervenciones, sin nada escrito y con apenas un lápiz como arma de concentración y seducción; vuelve y me engancha, lo perdono y lo amo como si fuera mi marido”
Ante semejante confesión le dije: Mija, Petro es como Diomedes Díaz, lo esperaban veinte mil personas en Baranoa - Atlántico, para verlo en una presentación; y como era costumbre, el Cacique no llegaba y el pueblo enfurecido destruía el coliseo y todo cuanto se encontraba por delante; pero al otro día o a la semana siguiente, lo anunciaban nuevamente y efectivamente llegaba; y entonces acudían cuarenta mil personas a vitorearlo y a decirle que lo amaban. Así es Gustavo Petro. Huy; se me olvidaba que estoy escribiendo es de Laura Saravia; ¡vuelvo a enganchar!
Laura Sarabia es una mujer sensata y efectiva, en un país en que se habla mucho, pero se hace poco; es una líder con resultados y por eso se ha ganado el respeto de Petro; es una mujer inteligente que sin algarabía trabaja duro y parejo, dirigiendo y liderando todo el equipo de gobierno; y por eso se ha ganado tanta envidia; su éxito es el de tantas mujeres que no necesitan gritar, porque su trabajo y su sentido común, hablan por ellas. Estoy seguro que la entrega de esta mujer en los asuntos claves del alto gobierno, le habrán pasado cuenta de cobro en su vida familiar y personal. Yo no podría ser el marido de una mujer que, por su entrega patria, no tiene tiempo para calentar el nido; sin que eso quiera decir que ella no tiene derecho a brillar con luz propia y a sacrificarse por el país, que más temprano que tarde se lo va a reconocer y premiar; pues en las diferentes entrevistas de radio, televisión y redes sociales, ha demostrado que le cabe el país en la cabeza y que tiene conocimiento y dominio pleno, de todas las apuestas del gobierno del presidente Petro.
Ella no necesita una revista que le publique cuánta babosada se le ocurre, ni necesita parecer una gritona desesperada para hacerse ver, no, simplemente usa su sentido común, su capacidad de trabajo, su sensatez e inteligencia que es lo que hacen muchas otras mujeres líderes en Colombia y en el mundo para aportar al cambio; razones suficientes para que el Presidente Petro le haya entregado las riendas en el alto gobierno y la esté mostrando a diestra y siniestra en todos los eventos del gobierno y del presidente, en el territorio nacional y en gran parte de las visitas y misiones internacionales.
Anoten esto: El destino de Laura Saravia, será el de convertirse en candidata presidencial, impulsada por el presidente Gustavo Petro, en la gran batalla de las mujeres por la presidencia de la república. En su momento hablaremos de esta batalla que se avizora.