El cementerio central de Neiva y la memoria silenciada

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El cementerio central de Neiva y la memoria silenciada

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Conocí el cementerio en el año 2013 en una salida de campo de la maestría en Conflicto, Territorio y Cultura de la Universidad Surcolombiana. Eloísa Lamilla fue nuestra guía, ella es magíster en Antropología Social de la Universidad de los Andes. Entre 2009 y 2012 desarrolló una investigación sobre el valor histórico, cultural y religioso de los cementerios modernos enfocada en el caso del Cementerio Central de Neiva. En internet se pueden encontrar artículos que discuten los resultados de su investigación, también la Guía patrimonial Cementerio Central (Neiva-Huila) publicada en el año 2012 como una cartilla divulgativa que define seis rutas para aproximarse a la memoria de la ciudad y el departamento.





Durante la visita, nos centramos en la ruta E de la guía: Memoria del Conflicto y la Guerra, específicamente, en el Mausoleo de los NN, que ahora se denomina Monumento 14. Hicimos un recorrido con apoyo de la Secretaría de Paz y Derechos Humanos de la Alcaldía, la Asociación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos (ASFADDES) y la Corporación Reiniciar. Fue una tarde dolorosa, si bien los cementerios son lugares en los que habita la muerte, este encuentro era con la impunidad, los genocidios y la desaparición forzada. Desde el 2012, Lamilla denunció en sus escritos que en este mausoleo se oculta y silencia la memoria de las víctimas y de los bandos contrarios a la Fuerza Pública ,. En efecto, la mayoría de los estudiantes, que están entre los 20 y 25 años, desconocían las memorias de la violencia en el cementerio y el recorrido y los testimonios parecían ajenos a ellos.





Tras veinte años de esfuerzos de las organizaciones de víctimas por conocer la verdad, la Jurisdicción Especial para la Paz expidió el Auto AI-042 de 2021 que decreta medidas cautelares ante el eventual traslado del Cementerio Central de Neiva. El Auto señala que durante la época del conflicto armado ingresaron un número importante de cadáveres al cementerio, de los cuales un 70% están relacionados con muertes violentas, según los registros de las autopsias. Algunos están ubicados en el Monumento 14, el Auto indica que allí reposan 176 cuerpos, 154 son no identificados y 22 identificados no reclamados. Otros están en tierra, ya que con el paso de los años algunos restos mortales se trasladaron de bóvedas de NN a osarios comunes. También hay tres fosas comunes y 39 puntos de interés forense, de acuerdo con la información del Institución Nacional de Medicina Legal. La situación es problemática, los cuerpos están mezclados y en mal estado, a ello se suma que la administración municipal carece de equipos de trabajo especializados en antropología forense y de infraestructura para adelantar las investigaciones. En este panorama, no hay cifras concretas que den cuenta del número de víctimas mortales ni de los años de sus asesinatos. Se estima que hay cuerpos no identificados desde los ochenta, entre ellos podría estar el de Tarsicio Medina Charry quien fue desaparecido el 19 de febrero de 1988.







Las organizaciones de víctimas como OBSURDH, ASFADDES y la Corporación Reiniciar han manifestado la necesidad dar celeridad a las investigaciones que permitan esclarecer los hechos. Por su parte, la Secretaría de Paz y Derechos Humanos de Neiva ha aportado durante este cuatrienio a ese camino, uno de sus logros ha sido la creación de la Mesa Interinstitucional de Búsqueda de personas dadas por desaparecidas a través del Decreto 0495 del 2021, la cual ha articulado a organizaciones de víctimas e instituciones en torno a la consolidación de alternativas. Sin embargo, aún son insipientes los esfuerzos del Estado para materializar el derecho a la verdad y la no repetición. La violencia ha arreciado en el Huila, así algunos hayan querido pasar este hecho por alto contribuyendo, de esta forma, a silenciar las memorias de la violencia. La problemática del Cementerio Central se debe posicionar en la agenda pública de la ciudad, de modo que los procesos de planeación territorial definan mayor inversión pública para la implementación de las políticas púbicas orientadas a la construcción de paz.





Alexandra Uribe Sánchez, investigadora del grupo Estudios Políticos.




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