El Arrepentimiento
La Policía Nacional en Neiva logró la captura de un hombre de 20 años de edad requerido por las autoridades por el delito de homicidio agravado en concurso homogéneo con homicidio agravado tentado en el año 2020
Muchas de las personas que participamos en las sesiones en las que se debatía el endeudamiento del Concejo, donde podía hablar la ciudadanía, dijimos que era ilógico endeudar el municipio y darle esa plata a una administración cuestionada, con procesos judiciales y que queda demostrado que no sabe administrar dinero. Por los amplios argumentos de la ciudadanía era ilógico que se le diera más plata a Gorky, pero como algunos concejales estaban prestos a hacer el mandado no les importo su futuro políticos, ni los intereses de los Neivanos.
Después de que la Procuraduría destituyó e inhabilitó por diez (10) años a Gorky, por hallazgos contractuales en diferentes convenios celebrados durante la contingencia por covid-19, en la vigencia del 2020, especialmente en el contrato del PAE, el famoso PAE del Charco Nariño, decido titular la columna El Arrepentimiento. Lo anterior, pensado en la situación actual de los concejales que votaron positivo al endeudamiento, hoy esos concejales deben tener la cabeza un ocho como dirían los abuelos, deben estar pensado que ciudad le voy a dejar a mi familia, en manos de quien o por quien me jugué mi futuro político.
Adicionalmente, es de analizar que el tema de la salud mental ha sido olvidado y es por eso que debemos, aún con mayor énfasis después de pandemia, ponerle atención a las políticas publicas de salud mental. Personalmente, considero muy importante que Neiva tenga una política publica de atención a la salud mental efectiva, de fácil acceso y clara para toda la ciudadanía.
Si hoy en Neiva tuviéramos una ruta de atención a la salud mental efectiva, los concejales que votaron positivo al endeudamiento podrían usarla y así alivianar un poco la culpa que me imagino que deben tener, no debe ser fácil pensar que hicieron las cosas mal y le dieron plata a alguien que no sabe manejar plata.