Ecos del III encuentro de derecho disciplinario

Ricardo Perdomo Pinzon

Ecos del III encuentro de derecho disciplinario
El pasado viernes, nuestra ciudad capital, fue sede del III encuentro de Derecho Disciplinario, llevado a cabo en las instalaciones del Club los Andaquies, con el auspicio de entidades públicas y de derecho privado, bajo la dirección y coordinación del abogado Cristian Manuel Zamora Rivera, especialista y estudioso de esta rama del derecho. Felicitaciones a Cristian, por su compromiso apasionado, para que el evento tuviera la trascendencia lograda y la nutrida participación de lugareños y asistentes de otras regiones, que disfrutamos de un selecto y amplio grupo de panelistas y tratadistas de derecho disciplinario, en presencia de la ministra de Justicia, magistrados, procuradores, jueces, servidores públicos, abogados litigantes, estudiantes de derecho y ciudadanos interesados en el tema.

 

Fue un evento dinámico de expertos defensores de la competencia de la Procuraduría General de la Nación para sancionar a servidores públicos, incluidos los de elección popular, y trajinados servidores públicos y conocedores del proceso disciplinario en su conjunto y etapas. Todos parecían la guardia pretoriana de la Procuraduría General de la Nación, en salvaguarda de la vigencia y competencias de esta institución, como órgano de investigación y sanción de las conductas de los servidores públicos, disciplinados bajo su lupa.

 

La parte medular del encuentro estuvo centrada en la vigencia de la Procuraduría General de la Nación, como órgano de control garante de nuestro Estado Social de Derecho y el sistema democrático, por un lado; y por el otro lado, la decisión de la Corte Constitucional sobre las potestades disciplinarias que venía aplicando la Procuraduría General de la Nación, para imponer sanciones de destitución, suspensión e inhabilidad a funcionarios de elección popular. En sentencia C – 030 de 2023, la Corte precisó que corresponderá finalmente al juez contencioso administrativo, después de agotado el procedimiento a cargo de la PGN, resolver en instancia jurisdiccional, sobre esas decisiones aplicadas bajo la sombrilla de  potestad disciplinaria, que a mordiscos defiende la Procuraduría; pues en voz de la Corte Constitucional, dichas facultades jurisdiccionales asignadas a la Procuraduría General de la Nación por la ley 2094 de 2021, son contrarias a la Constitución.

 

Llamo poderosamente la atención, la defensa férrea que sobre ese poder disciplinario que en el pasado venia ejerciendo la procuraduría frente a servidores públicos de elección popular, hiciera el ex Viceprocurador General de la Nación, Carlos Arturo Gómez Pavajeau, al punto de dar un salto con garrocha en su intervención académica sobre ese asunto, para venirse lanza en ristre contra el presidente Gustavo Petro y su gobierno, en presencia de la ministra de Justicia Angela María Buitrago, quien guardo prudente silencio.  A los defensores de ese pasado oprobioso de utilizar una institución para perseguir a los enemigos del régimen y garantizar impunidad a sus aliados, les sabe a estiércol, recordar que fue Gustavo Petro, el que de la mano de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, le puso el cascabel al gato en ese oscuro pasaje de destitución e inhabilidad que le fueran aplicados, por el abuso y arbitrariedad de que fue víctima, por parte del Exprocurador Ordoñez, que ahora en uso de buen y obligado retiro, debe estar exculpando sus pecados en algún monasterio del territorio nacional; sin ganas de volver a mostrar las narices en el escenario político nacional.

La locuacidad de Gómez Pavajeau, caldeó los ánimos y el ambiente de los asistentes; pues así como encontró personas que aplaudieron su despachada en contra el presidente Petro; también encontró la reacción airada de defensores del gobierno y su presidente, que con vehemencia le reprocharon al carismático ex Vice procurador, su salida en falso, en el magno evento; que finalmente y de manera hábil, este curtido vallenato, supo balancear; sin que por ello descalifiquemos la importancia que tuvo su amena e interesante exposición. Lo ocurrido con la incitadora intervención de Gómez Pavajeau, es una prueba fehaciente de la polarización política que vive el país, que se traslada a esta clase de eventos, cuando a expositores de esa talla, se les va la lengua, en un escenario de ideologías variopintas, como la que asistió este importante evento.

Las mesas y paneles de discusión que sobre el proceso disciplinario, se desarrollaron con avezados expositores, dejaron satisfecho al auditorio, que pudo despejar variadas inquietudes, sobre un tema especializado, de gran interés nacional, en los últimos tiempos; despertado precisamente, por la nueva visión de la potestad disciplinaria de la Procuraduría General de la Nación y los pronunciamientos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a quien el Congreso de la República, la procuradora Margarita Cabello  y el Gobierno Duque, le hicieron conejo con la expedición de la ley 2094 de 2021.

 

Es muy bueno para nuestra ciudad, que eventos de esta naturaleza y de interés nacional, se desarrollen bajo el calor y el afecto de la cultura opita. Felicitaciones nuevamente al abogado Cristian Zamora, por haber jugado sus restos, para que el evento saliera tan bien como le salió; pues lo vimos tan diligente y apasionado con la organización del evento, que solo nos queda felicitarlo en unión de las entidades y autoridades que prestaron su concurso y apoyo para que ello fuera posible.

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