La Defensoría del Pueblo ha prendido las alarmas en los municipios de Gigante y Garzón debido al accionar del Estado Mayor Central de las FARC. Según el ministerio público, alrededor de 102 mil personas están en riesgo inminente.
La Defensora Regional del Huila, Johana Elena Rojas, ha denunciado conductas de vulneración muy graves en la zona, incluyendo desplazamiento forzado, carnetización y reclutamiento de menores. Estas situaciones recurrentes están generando miedo y zozobra en la zona rural de Gigante y Garzón.