De plaga en plaga
Nuestro Gobernador Luis Enrique Dussán también se comprometió a ciudar de los páramos
Se me ha dado hoy por hacer lo de Santo Tomas y meterle un poquito el dedo no a esa llaga si no a los anales de la historia en esa materia, y puedo otear que las hemos tenido desde la peste de Atenas en plena guerra del Peloponeso, hasta el cólera, el tifus o malaria y que muchas han sido epidemias, endemias y pandemias.
Literalmente como se escucha por ahí hemos estado siempre cagados del miedo o amedrentados que llaman, pues como se lee en libros de la biblia como el éxodo, Jeremías, Isaías, de los reyes o Mateo y antes de que a Hipócrates se le diera por cimentar las primeras bases de la ciencia médica, la aparición de estas plagas eran atribuidas a la terrible furia de los Dioses y creadores omnipotentes de turno como los que según eso le volvieron nada el ejército a Justiniano en el Mediterráneo y a otros muchos.
Los estragos para unos y ganancias para otros son los réditos históricamente visualizados en cada episodio cadavérico gripal presentado, como lo podemos comprobar por ejemplo él lo escrito sobre pestes y más pestes como la de Siracusa en Italia del año 396 a.c, cuando la enfermedad diezmó al ejército Cartaginés con un fuerte cuadro gripal de fiebre, tumefacciones, dolores costales, erupciones y disentería que no es otra cosa que una verraca diarrea de esa que los ponía a botar borbollones de mucosidades líquidas y hasta sangre por la retaguardia.
De la época a nuestros días han venido apareciendo a desfilar por el escenario una tras otra, entre las más requetemacanudas podemos nombrar: La Peste Negra del siglo XIV que acabó con la mitad de la población Europea, La Gripe Española que jodió a cincuenta millones de vivientes, La Asiática que fue como una aleación de gripe humana con la de patos salvajes, La de Hong Kong que fue aviar y humana, y las más recientes, conocidas y de las que la mayoría tenemos más conocimiento como el VIH-SIDA, el síndrome de las vacas locas, la viruela, el cólera, la influenza AH1N1 y la que por estos días nos están comenzando a embutir( el corona virus).
Todas las anteriores por muy letales y aniquiladoras que hayan sido y sean, nunca llegarán a ser tan destructoras según mi humilde opinión, como las que estamos fabricando cada vez con más pasión hellip,el odio, la avaricia y la corrupción.
No sabemos si en la propagación de muchas de las pestes como las que están de moda, esté la mano negra de malvados pulpos laboratoristas y comisionistas, pero lo que si sabemos y espero no se me haga hellip,es que nos la hemos pasado: DE PLAGA EN PLAGA!