De los nunca a los de siempre
Aquellos que gritaban que no entregarían el poder a los de siempre, pues ellos eran “Los Nunca”, aseguraban que no recibirían a los partidos políticos ni patrocinarían a los grupos guerrilleros como el M-19. Hoy se inauguran con la sorpresa de que Carlos Alonso Lucio, Ex Militante del M-19, condenado por corrupción, es nombrado jefe de empalme. Lucio, además, es ex - esposo de Vivian Morales, Ex – Fiscal General de Colombia.
Acabó el proceso electoral y la suerte está echada: el presidente es Abelardo De la Espriella, quien logró cautivar a más de un incauto con los mismos cuentos de siempre. Que nos íbamos a convertir en Venezuela o Cuba, como si viviéramos en Suiza; sin reconocer que el régimen cubano es en parte lo que es, por el infame bloqueo de los Estados Unidos, y que Venezuela no solo siguió con los mismos problemas, sino que ahora el dinero del petróleo lo manejan los yanquis, como lo han hecho durante décadas en América Latina. Que íbamos a ser comunistas, como si el comunismo no hubiese terminado en ruinas con la caída del Muro de Berlín en 1989, y como si hoy existieran países que quisieran replicar ese modelo. El presidente Gustavo Petro no lo hizo, como amenazaron durante 4 años, pues este nunca fue su objetivo y en Colombia existen pesos y contrapesos que, aunque de manera relativa, controlan el poder, no necesariamente para defender las instituciones, sino para conservar el statu quo.
Aquellos que gritaban que no entregarían el poder a los de siempre, pues ellos eran “Los Nunca”, aseguraban que no recibirían a los partidos políticos ni patrocinarían a los grupos guerrilleros como el M-19. Hoy se inauguran con la sorpresa de que Carlos Alonso Lucio, Ex Militante del M-19, condenado por corrupción, es nombrado jefe de empalme. Lucio, además, es ex - esposo de Vivian Morales, Ex – Fiscal General de Colombia.
Ahora suena Efraín Cepeda como ministro: un conservador de toda la vida, conocido por vivir del Estado y de las prácticas típicas de este tipo de personajes. El portal Cuestión Pública señala que, junto con su familia, es dueño de un conglomerado inmobiliario en Barranquilla que contrató con el Estado entre 2011 y 2019 y por eso de “Nunca” no tiene nada.
Rodrigo Lara, otro de “Los Nunca”, ha vivido siempre del Estado. Con Germán Vargas Lleras impulsó el partido Cambio Radical, este partido fue señalado por amplios medios de comunicación por avalar candidatos posteriormente procesados por corrupción. (Fuente: Razón Pública).
Elsa Noguera, otra de “Los Nunca”, pertenece a la casa Char, rodeada de escándalos de corrupción a granel como lo han denunciado en medios de comunicación. Por ejemplo, la controvertida Aida Merlano, declaró que “el Oso Yogui” manejaba las empresas fachada, la entrega de coimas a políticos y contratistas, y todos los temas financieros de Álex Char. A esto se suma el escándalo de Arturo Char, expresidente del Congreso, quien recuperó su libertad en enero de 2024 gracias a un recurso de hábeas corpus por vencimiento de términos. Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia continúa su proceso penal y lo llamó a juicio por concierto para delinquir y corrupción al sufragante, entre otros. (Fuente: La Silla Vacía).
El listado es largo, y todos los que por ahora se muestran como posibles integrantes del gabinete no tienen nada de independientes, imparciales, académicos connotados, o personas de las cuales se pueda esperar nada distinto a que hagan lo de siempre.
La experiencia reciente sugiere que los “Nunca” han terminado siendo los de siempre. Las expectativas de renovación política contrastan con la realidad de alianzas y nombramientos que reproducen dinámicas históricas de poder, que nos llevaron a ser uno de los países más desiguales del mundo, con un conflicto perenne y una corrupción enquistada en las instituciones públicas. Como señala el dicho popular: “El que es, no deja de ser”. El reto para la ciudadanía será evaluar críticamente estas contradicciones y exigir transparencia en los próximos cuatro años y resistir como lo hemos hechos a los embates que se vienen.