Crimen atroz

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Crimen atroz

La operación contra la estructura criminal se adelantó en los municipios de Silvia Santander de Quilichao e Inzá en el Cauca Siete personas fueron capturadas por los investigadores del CTI y la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos Gran parte de la droga habría pasado por rutas clandestinas del Huila hacia el Ecuador

El asalto que acabó miserablemente con las vidas de unos muchachos jóvenes con anhelos y proyecto de vida, destruye no solamente a sus padres, hermanos, esposas e hijos, sino también la fe de la sociedad en su conjunto, que hoy sufre este acto de bellaquería, contra la vida, el amor y la esperanza, en un momento en que los colombianos nos hemos dado la oportunidad de pensar y lograr un país en paz y con justicia social.



Que nos pasa a los Colombianos? Cuando debimos votar por La Paz escogimos la guerra y ahora que elegimos el CAMBIO por la necesidad de lograr La Paz y la equidad social, nos encontramos frente a conductas de autodestrucción, que un grupo residual nos quiere imponer. Que grandes contradicciones: Cuando se está abriendo paso, la necesidad apremiante de una Paz Total, nos encontramos con la masacre de unos jóvenes policías, como respuesta a dicha invitación.

Ahora que se abre paso la posibilidad de darle tierra a muchas personas vulnerables que quieren trabajar, producir y mejorar sus condiciones de vida, nos encontramos frente a una estrategia sistemática, arbitraria y organizada de invadir la propiedad privada. Que nos pasa!

Pareciera que nuestro código genético sea la maldad, la violencia y la destruccion. Aquí producimos a nivel industrial, la violencia y la muerte, en vez de respetar y amar a nuestro prójimo.



Estos despropósitos del crimen, son un verdadero atentado a La Paz y la reconciliación nacional que reclamamos a gritos, pues para medio país que por sus infundadas reservas, no votó por el cambio, la masacre de estos muchachos policias, es una prueba fehaciente, que la generosidad y La Paz es esquiva y ajena a nuestra realidad, sosteniendo temerariamente que lo que necesita el país, es plomo, mano dura y autoridad. Que tragedia la nuestra, ayer porque era Uribe, hoy porque es Petro!



Creo firmemente que a pesar de este brutal atentado a La Paz y al alma de los Colombianos, La Paz es un imperativo, que no podemos abandonar y nos corresponde como sociedad en pleno y monolíticamente unida, exigir que cese la violencia y la muerte de jóvenes caídos en esta absurda guerra de intereses.

Escucho a muchos ciudadanos invitando a marchas en esta dirección. De mi parte me apunto y estoy listo para exigir paz a todos los grupos violentos y el respeto a la vida de todos los ciudadanos y de manera especial, el respeto a la vida de nuestros soldados y policías encargados de garantizar la seguridad nacional y nuestros derechos y libertades públicas. No quisiera estar en el pellejo del presidente Gustavo Petro.


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