Condenado por asesinar a su esposa embarazada
Inicia la fase de aislamiento selectivo que permite una reactivación económica y social en la ciudad sin olvidar que el riesgo de contagio es latente
A 34 años y 7 meses de prisión fue condenado Edison Dussán Rojas, como responsable de la muerte de su pareja de 21 años quien se encontraba embarazada a quien luego sepultó en el patio de su casa.
La Fiscalía General de la Nación logró que un juez de conocimiento dictara sentencia condenatoria por el delito de feminicidio agravado.
Los hechos ocurrieron a finales de marzo de este año en el barrio Granjas Comunitarias de Neiva (Huila), el hombre a través de su defensa celebró un preacuerdo con la Fiscalía, en virtud del cual el juez le concedió la rebaja que permite la ley por esos casos y tasó la pena referida.
La víctima, quien estaba embarazada (situación que agravó la conducta), murió según el dictamen médico legal por un trauma cráneo encefálico severo, al parecer ocasionado por varios golpes con un objeto contundente.
El ataque se habría dado en medio de una discusión, sin embargo, sí se determinó que Dussán Rojas venía cavando la fosa desde hacía días, aduciendo que iba hacer arreglos en la casa.
Una relación fragmentada
La fiscalía de la Unidad de Vida que lideró la investigación documentó que la pareja tenía una relación quebrantada, por lo que terminaban y volvían de manera constante.
Precisamente, en esos días cuando ocurrieron los hechos, el encartado había regresado a la residencia a convivir con ella.
No obstante, la ausencia de la joven mujer se hizo evidente ante su familia, pues sus parientes no sabían nada de ella desde el 31 de marzo, por lo que avisaron a las autoridades.
El 2 de abril último la Policía de Vigilancia logró entrar a la casa, donde al realizar una revisión general notaron tierra removida. Fue así como se trasladó un equipo de inspección técnica a cadáver del CTI de la Fiscalía, que encontró sepultada a la mujer en el patio.
El hombre de 29 años fue capturado inicialmente como sospechoso por ocultamiento de elemento material probatorio, pero posteriormente confesó el crimen al sentirse presionado por las labores investigativas del Grupo de Homicidios del CTI Seccional Huila.
La decisión quedó en firme.