Comunidades rurales fortalecen la conservación ambiental con Reservas Naturales en el Huila
Con el acompañamiento de la CAM, comunidades y propietarios rurales del Huila continúan impulsando la creación de Reservas Naturales de la Sociedad Civil, una estrategia que promueve la conservación voluntaria de los ecosistemas, fortalece la protección de la biodiversidad y genera oportunidades para la educación ambiental y el desarrollo sostenible.
Las Reservas Naturales de la Sociedad Civil siguen ganando espacio en el Huila como una alternativa para que propietarios rurales participen de manera voluntaria en la protección de los ecosistemas. A través del acompañamiento de la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM), estas iniciativas contribuyen a conservar bosques, fuentes hídricas y especies silvestres, al tiempo que fortalecen la participación comunitaria en el cuidado del territorio.
Actualmente, el departamento cuenta con 162 Reservas Naturales de la Sociedad Civil registradas en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (Runap), lo que lo ubica entre los territorios con mayor número de áreas de conservación privada en el país. Estas reservas funcionan como corredores biológicos que complementan las áreas protegidas públicas y favorecen la conectividad de los ecosistemas.
La bióloga de la CAM, Katherine Arenas, explicó que la entidad acompaña a los propietarios durante todo el proceso de registro mediante estudios biológicos, monitoreo de fauna y asesoría técnica. Según indicó, estas acciones buscan “fortalecer la conservación de ecosistemas estratégicos y la conectividad ecológica del territorio”, al tiempo que brindan herramientas para conocer y proteger la riqueza natural presente en cada predio.
Uno de los procesos se desarrolla en el predio El Paraíso, en zona rural de Garzón, donde cerca de 45 hectáreas de Bosque Seco Tropical avanzan hacia su declaratoria como reserva. Allí, el monitoreo con cámaras trampa permitió registrar especies como osos hormigueros, zorros, armadillos y un yaguarundí, información que aporta al conocimiento y conservación de la fauna del departamento.
El propietario del predio, Hans Peter Müller, señaló que el proceso también ha permitido reconocer el potencial ambiental y educativo del lugar. Explicó que la finca protege un corredor natural asociado a la quebrada Las Damas y ofrece condiciones para actividades como el senderismo y las visitas pedagógicas de instituciones educativas. Además, destacó que el monitoreo permitió identificar especies que desconocían que habitaban la zona.
La estrategia también avanza en municipios como Gigante, donde la Reserva Jerusalén combina la conservación de bosques y nacederos con procesos de producción sostenible, y en El Pital, donde el predio Castillo 2 protege un bosque en recuperación que alberga numerosas especies de flora y aves, varias de ellas de especial importancia para la biodiversidad colombiana.
Desde la CAM señalaron que las Reservas Naturales de la Sociedad Civil representan una oportunidad para que las comunidades rurales participen activamente en la conservación ambiental sin perder la propiedad de sus predios, promoviendo un equilibrio entre la protección de los recursos naturales, el uso sostenible del territorio y el bienestar de las familias campesinas.