Claudia Sheinbaum insta a Trump a reconsiderar aranceles al acero y aluminio, destacando superávit comercial de EE. UU. con México
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió una carta al presidente estadounidense, Donald Trump, solicitando la revisión de los aranceles del 25% al acero y aluminio mexicanos.
En un esfuerzo por evitar la imposición de aranceles del 25% al acero y aluminio mexicanos, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que envió una carta al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En su misiva, Sheinbaum destacó que, contrariamente a la creencia de un déficit comercial, Estados Unidos posee un superávit de 6.897 millones de dólares en el comercio de estos metales con México.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó: "La idea o lo que ha planteado el presidente Trump sobre las tarifas es porque dice que Estados Unidos es deficitario; en el caso del aluminio y el acero con México es al revés, (EE.UU.) exporta más de lo que importa". Esta declaración subraya que la medida propuesta podría ser contraproducente para la economía estadounidense.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, aportó datos adicionales, señalando que México es el principal destino de las exportaciones estadounidenses de productos siderúrgicos, representando el 52% de sus ventas globales al cierre de 2024. Además, entre el 80% y el 90% del comercio de la industria automotriz estadounidense involucra a México y Canadá, lo que indica que los nuevos aranceles podrían impactar directamente en este sector clave.
Expertos en comercio exterior, como Edmundo Enciso Villarreal de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), advierten que los aranceles podrían afectar a diversas industrias en México, incluyendo la automotriz, la construcción y la de electrodomésticos. Por su parte, Ildefonso Guajardo, exsecretario de Economía y negociador del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), señaló que el impacto de los aranceles dependerá de la respuesta del gobierno mexicano. Si México decide imponer aranceles similares al acero estadounidense, podría verse perjudicado, ya que el país importa más acero del que exporta a Estados Unidos.
La administración de Sheinbaum ha enfatizado su compromiso con la colaboración y el diálogo, manteniendo una postura firme en la defensa de la soberanía nacional. "Nuestra posición siempre va a ser la misma: colaboración, coordinación sin subordinación. La soberanía no es negociable", afirmó la presidenta.
Esta situación se desarrolla en medio de tensiones comerciales globales, donde Estados Unidos ha considerado la imposición de aranceles a diversos socios comerciales. Analistas señalan que tales medidas podrían tener repercusiones negativas para la economía estadounidense, encareciendo productos y afectando a los consumidores finales.
La comunidad internacional observa con atención las negociaciones entre México y Estados Unidos, conscientes de que las decisiones tomadas podrían sentar precedentes en las relaciones comerciales futuras y en la dinámica económica de la región.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó: "La idea o lo que ha planteado el presidente Trump sobre las tarifas es porque dice que Estados Unidos es deficitario; en el caso del aluminio y el acero con México es al revés, (EE.UU.) exporta más de lo que importa". Esta declaración subraya que la medida propuesta podría ser contraproducente para la economía estadounidense.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, aportó datos adicionales, señalando que México es el principal destino de las exportaciones estadounidenses de productos siderúrgicos, representando el 52% de sus ventas globales al cierre de 2024. Además, entre el 80% y el 90% del comercio de la industria automotriz estadounidense involucra a México y Canadá, lo que indica que los nuevos aranceles podrían impactar directamente en este sector clave.
Expertos en comercio exterior, como Edmundo Enciso Villarreal de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), advierten que los aranceles podrían afectar a diversas industrias en México, incluyendo la automotriz, la construcción y la de electrodomésticos. Por su parte, Ildefonso Guajardo, exsecretario de Economía y negociador del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), señaló que el impacto de los aranceles dependerá de la respuesta del gobierno mexicano. Si México decide imponer aranceles similares al acero estadounidense, podría verse perjudicado, ya que el país importa más acero del que exporta a Estados Unidos.
La administración de Sheinbaum ha enfatizado su compromiso con la colaboración y el diálogo, manteniendo una postura firme en la defensa de la soberanía nacional. "Nuestra posición siempre va a ser la misma: colaboración, coordinación sin subordinación. La soberanía no es negociable", afirmó la presidenta.
Esta situación se desarrolla en medio de tensiones comerciales globales, donde Estados Unidos ha considerado la imposición de aranceles a diversos socios comerciales. Analistas señalan que tales medidas podrían tener repercusiones negativas para la economía estadounidense, encareciendo productos y afectando a los consumidores finales.
La comunidad internacional observa con atención las negociaciones entre México y Estados Unidos, conscientes de que las decisiones tomadas podrían sentar precedentes en las relaciones comerciales futuras y en la dinámica económica de la región.