Asuntos de mala fe
Un joven muerto más detenidos personas que reportan abusos policiales la sedes de URI y Medicina Legal incineradas son entre otros los graves hecho de las últimas 24 horas en Popayán
Todo parece indicar que entre los balances del virus, el aislamiento, la parálisis, la modificación abrupta del comportamiento ciudadano, el silencio, el cambio de los oficios, la incertidumbre, se cuela la mala fe como un mecanismo de defensa para recuperar pérdidas y aumentar la riqueza habitual, el ingreso rentable histórico, en especial en el sector del comercio popular (productos de consumo masivo) y en la prestación de algunos servicios.
En el presente análisis no hemos incorporado el efecto de la protesta social, por el momento, ni el calentamiento global. En un país sin institucionalidad operante ,no es de ahora- el remedio parece ser la violencia como correctivo. El conflicto cotidiano es un monstruo de mil cabezas, como llamaban a la radio y a su penetración masiva, en las escuelas de locución de los años 80. Nunca antes aparentemente, la maldad-criminalidad se había enseñoreado tanto del país, hasta considerarse su influjo como un emprendimiento de negocios, allí en el mismo umbral de la competitividad. Tal vez, el conocimiento de la maldad rentable en amplios sectores de la población se multiplica en momentos que es más visible la vida diaria, incluida la intimidad, en cualquier sitio, con altas dosis de aceptación colectiva.
El ojo cibernético que nos vigila (guardadas las proporciones) es lo más parecido a Dios: todo lo ve hellip,Resulta inaudito que todavía no se esclarezca la generalidad de los delitos ocurridos durante el más leve parpadear de los ciudadanos. La información existe pero también está manipulada por los operadores digitales responsables de acopiar pruebas. El negocio tiene muchos frentes, y al mover tal cantidad de dinero puede comprar Estados enteros sin escrúpulos. Los totalitarismos políticos, en especial de derecha extrema, así como la pospandemia, entre otros, son permeables al crimen organizado y al engaño. La falacia y la mentira están de moda. Entonces, ,que entre el diablo y escoja? Jamás soñamos que llegara un gobierno con su fuerza pública, a la vista, matando ciudadanos que protestan en las calles, y que alcanzara a controlar los órganos de la justicia en la más completa impunidad, la comunidad internacional parece convidada de piedra al espectáculo sanguinolento, lejos estuvimos de pensar que unos medios de comunicación cohonestaran, sin sonrojarse siquiera, con la crueldad de los agentes del Estado ,incluso las redes sociales ejercen ahora la censura abierta para evitar denuncias 'incendiarias' de las comunidades (lo único que quedaba de libre divulgación de la guerra declarada por los opresores contra el pueblo inerme)- .
Es una manguala manifiesta, de carácter abierto, algo diabólico, inspirado por los dominadores milenarios del territorio, hábiles genios del mal, es un prolongado silencio, roto tan sólo por los fusiles y los tanques en tránsito, frente al destino trazado por el poder ejecutivo de los colombianos, desde las sombras del mundo palaciego. POSDATA: El malestar popular y sus manifestaciones públicas, con marchas y paros, alcanza los sectores más disímiles y dispersos, quienes sufren el aplazamiento de sus aspiraciones de participar en los destinos y en las decisiones que los afectan, a veces hasta en asuntos al parecer triviales y frívolos.
Puede tratarse de muchos procesos aislados y paralelos (sin aglutinarse sus militancias como para una guerra civil declarada) que podrían generar confusión en las multitudes reales del país, en las mayorías propensas a la miseria absoluta, en los ejes del malestar social. Verbigracia, la jornada de los consumidores de marihuana para mostrarse en medio de una humareda ambulante, y hacer presencia como sujetos de derecho. No obstante, los entendidos nos cuentan que se trata de una moda del tercer milenio hellip,