Arriba no llega el Covid
Anuncios en vías alumbrado público atención en salud entre otros dejó la visita de la Administración Municipal a Chapinero
La medicina occidental -la farmacopea-, se inclina reverente ante la evidencia del trabajo preventivo del yoga y de la meditación orientales para descartar el posible contagio del coronavirus en sus practicantes habituales, y deja atrás muchos prejuicios y preconceptos tal vez propios de algunos fanáticos religiosos, protestantes y católicos, entre otros. Algunas doctrinas nunca se apartan de la letra consignada en sus textos iniciáticos y en sus dogmas, aunque el mundo registre una gran velocidad de cambio en las fronteras del pensamiento y de la acción. Dentro de las actuales indicaciones médicas se encuentra la sugerencia reiterada de acudir a la meditación para alejarse del peligro infeccioso que ronda en las calles y en los caminos de Dios. Su práctica constante produce múltiples estados de alegría y de paz, de armonía y confianza indescriptibles (algo similar al éxtasis místico-religioso), de parte del afortunado receptor de sus beneficios, independientemente de sus creencias y prevenciones, de sus aprehensiones comunes. Lo demás puede venir por añadidura, sin proponérselo, en el conocimiento de sí mismo. Hasta el sujeto más escéptico del planeta puede ser consciente de las bondades de su uso dirigido por un orientador idóneo. Es uno de los más efectivos remedios contra ' hellip,ansiedad, angustia y desesperación hellip,', no sólo aquellas salidas de la tusa del famoso disco romántico, sino las propias de los individuos de este tiempo de cambios insospechados. Esos tres estados patológicos, más arriba mencionados, identifican a una parte de la letra de un inolvidable bolero del siglo pasado, de un tema musical de despecho acompañado por un trío de guitarras, que ahora puede predecir algunas eventualidades del confinamiento que castigan por igual a jóvenes y a viejos en el 2020. No obstante, la enfermedad pandémica propiamente dicha parece retroceder ante el practicante de esta fórmula orientalista, identificada con el Buda emblemático. El ejercicio contiene algunas formas marciales-guerreras y rituales de veneración (comporta la figura del dragón) en medio de movimientos y de variables respiratorias, al lado de ejercicios de vocalización (invocaciones tipo mantra). Se puede pensar en unas fisiologías de cuerpo y alma, activadas al máximo de sus beneficios latentes y manifiestos. Los yogas aseguran que las cadencias y las intensidades rituales despiertan en el ser humano una suerte de espiritualización no convenida previamente ,incluso en los propios ateos- tras el control eficaz de los pensamientos, lo que llaman la postura de la mente en blanco. Luego de regularizar la práctica del yoga 'el piso comienza a moverse', y la naturaleza muestra unas facetas increíbles de flora y fauna, una extraña comunicación de la vida que nos rodea, en cuanto es obra de la Divina Providencia. El ejercicio sistematizado produce lo que se conoce por igual como la elevación de la frecuencia vibratoria, o la alta vibración, una sensación extática hasta donde le es imposible llegar al coronavirus ,este se mueve en las bajas frecuencias-. Carlos Julio Ruíz Barrera, orientador de yoga y meditación, a partir del conocimiento de sí mismos (gnosis), instruye de manera completamente gratuita a los interesados en esta práctica antivirus, en la carrera 18 D número 50 A-37 del barrio Á,lamos, y los invita a sesiones permanentes los lunes, miércoles y viernes, de 7p.m. a 8 p.m. No son necesarios trajes especiales ni sudaderas ni aditamentos para los ejercicios. Se admiten niños, jóvenes y adultos, de todas las edades y los géneros, y de las diversas creencias o filosofías, sin distingos, enfatiza el señor Ruíz Barrera.