Arrecian las censuras contra Petro
Las cortes defienden una falsa libertad de prensa en el país y la emprenden sin escrúpulos contra el presidente Petro. Son parte de una manguala que mueve sus tentáculos para asfixiar los efectos de la gesta propia de Palacio y el Consejo de Ministros, en relación al cambio. Huyen despavoridos por el denominado Pacto Histórico que les respira en la nuca. Sienten pasos de animal grande y perciben la acción envolvente de una fuerza regeneradora que cambiará las costumbres clasistas enraizadas en el territorio durante siglos enteros de vida republicana. Asisten a un entierro de primera, sin sufragios, conjuntamente con sus padrinos y portavoces. Una decisión pública contra ese estado de cosas, ‘constitucional’, tiene que contar con una respuesta de las masas como lo sugiere Petro en sus arengas. Es lo más parecido a la puerta estrecha, bíblica, espiritual…Como es sabido, la estructura mediática colombiana tiene raíces en el absurdo de un manejo tendencioso, hábilmente disfrazado por las formas dominantes –preparadas en el exterior para mandar a un pueblo doblegado, sumiso, miedoso-. De origen privado, empresarial, gremial, político fascistoide, mafioso, turbio, sucio, los medios masivos y las redes sociales, las tecnologías de la información, agotan las 24 horas del día falseando la gestión del presidente, incluso difamando –sin cortapisas- al ejecutivo de los colombianos, durante una seguidilla de ataques que llegan ya al ridículo ante los ojos de los receptores informados y conscientes.
LA RAMA CRIMINAL
Por su parte, el poder judicial refuerza ahora la visión unipolar que transita en el mundo del 2025, por la tercera década en curso. La democracia rimbombante que predica con sus decisiones y sentencias jurisprudenciales en estos tiempos, tiene más de dictadura y de conciliábulo que de una metodología de la opinión pública como tal, en esencia, y de teoría de la comunicación, para volver al caso presidencial que nos ocupa. Aunque Petro posee una formación académica de aguante psíquico (de pellejo duro) ante el ataque rastrero de los opositores, se ve obligado a responder con datos y con cifras que ponen en entredicho la acción de la justicia y del sistema tradicionales frente a la podredumbre asquerosa que domina a la nación y a la que se acostumbró la ciudadanía, en apariencia. Entonces, de ninguna manera les conviene su discurso de denuncia permanente, pues el pueblo se ve obligado a reaccionar con firmeza en la defensa de su líder. Las revelaciones del sistema de medios públicos, RTVC, además de otros escenarios múltiples, incluidas las TIC como fuentes alternas, ponen al descubierto a las mafias privadas y públicas en sus lujosos escenarios del poder y las riquezas; son unas bandas entronizadas históricamente que controlan al país y se lo reparten por puertas giratorias mediante acuerdos no muy santos. Sin sonrojarse defienden sus intereses particulares y políticos, mientras cuidan de sus grandes fortunas y de contubernios entrelazados con la derecha criminal, política y social, que los tiene en la cúspide de la escala plutocrática. Se consideran así mismo figuras de la aristocracia, agraciados por la fortuna y miembros de una clase aparte, superior, por el poder público que asumen como una propiedad subyacente.
METAMORFOSIS
Luego de los hechos del Palacio de Justicia registrados en 1985, los prohombres de la juridicidad –que honraban a la diosa Temis con sus fallos en las cortes- desaparecieron del mapa en medio de una involución que hoy llega a niveles inverosímiles. Los gobiernos extendidos por varios mandatos cooptaron a magistrados de su misma cuerda reaccionaria y alcanzaron un nivel decisorio torcido frente a la tradición democrática de la verdad y la dignidad.
LA RAMA CRIMINAL
Por su parte, el poder judicial refuerza ahora la visión unipolar que transita en el mundo del 2025, por la tercera década en curso. La democracia rimbombante que predica con sus decisiones y sentencias jurisprudenciales en estos tiempos, tiene más de dictadura y de conciliábulo que de una metodología de la opinión pública como tal, en esencia, y de teoría de la comunicación, para volver al caso presidencial que nos ocupa. Aunque Petro posee una formación académica de aguante psíquico (de pellejo duro) ante el ataque rastrero de los opositores, se ve obligado a responder con datos y con cifras que ponen en entredicho la acción de la justicia y del sistema tradicionales frente a la podredumbre asquerosa que domina a la nación y a la que se acostumbró la ciudadanía, en apariencia. Entonces, de ninguna manera les conviene su discurso de denuncia permanente, pues el pueblo se ve obligado a reaccionar con firmeza en la defensa de su líder. Las revelaciones del sistema de medios públicos, RTVC, además de otros escenarios múltiples, incluidas las TIC como fuentes alternas, ponen al descubierto a las mafias privadas y públicas en sus lujosos escenarios del poder y las riquezas; son unas bandas entronizadas históricamente que controlan al país y se lo reparten por puertas giratorias mediante acuerdos no muy santos. Sin sonrojarse defienden sus intereses particulares y políticos, mientras cuidan de sus grandes fortunas y de contubernios entrelazados con la derecha criminal, política y social, que los tiene en la cúspide de la escala plutocrática. Se consideran así mismo figuras de la aristocracia, agraciados por la fortuna y miembros de una clase aparte, superior, por el poder público que asumen como una propiedad subyacente.
METAMORFOSIS
Luego de los hechos del Palacio de Justicia registrados en 1985, los prohombres de la juridicidad –que honraban a la diosa Temis con sus fallos en las cortes- desaparecieron del mapa en medio de una involución que hoy llega a niveles inverosímiles. Los gobiernos extendidos por varios mandatos cooptaron a magistrados de su misma cuerda reaccionaria y alcanzaron un nivel decisorio torcido frente a la tradición democrática de la verdad y la dignidad.