Apicultores del Huila se fortalecen con buenas prácticas apícolas y pecuarias
<p>Se adelantó una jornada de capacitación a cerca de 40 apicultores de diferentes asociaciones del departamento, con el propósito de avanzar hacia la certificación de los apiarios.</p>
La apicultura en el departamento está experimentando un impulso significativo a través de proyectos respaldados con fondos de la Gobernación del Huila y mediante alianzas productivas que superan los $3.500 millones. Estos esfuerzos están enfocados en mejorar los niveles de productividad y competitividad de las asociaciones apícolas, proporcionando activos productivos y procesos de capacitación.
En colaboración con la Cámara Procultivos de la ANDI, se llevó a cabo una sesión formativa para apicultores del departamento sobre buenas prácticas apícolas y pecuarias. Durante esta jornada, se abordaron temas como procesos de polinización, la sinergia entre la agricultura y la apicultura, la elaboración de un plan de acción, la cooperación entre gremios productivos, el manejo integrado de plagas y el servicio de polinización apícola.
María Eugenia Jaramillo, funcionaria de la entidad colaboradora, destacó que el objetivo de estos encuentros es que los participantes comprendan que la agricultura y la apicultura forman parte de un mismo sistema en la naturaleza. Destacó la importancia de un trabajo coordinado para mejorar la producción en armonía con el medio ambiente, aprovechando las oportunidades que brinda la naturaleza.
Jaramillo explicó que estos procesos de capacitación siguen la metodología de formación de adultos conocida como Andragogía. En este enfoque, los agricultores construyen sus aprendizajes a partir del trabajo grupal, aprovechando sus experiencias para adquirir nuevos conocimientos y adoptar las medidas de manejo propuestas.
Es importante resaltar que gracias a esta colaboración, se ha fortalecido el sector apícola, avanzando en la formación del Comité Regional de la Cadena Apícola. Este comité involucra los eslabones de producción, acopio y comercialización, transformación y exportación, con la participación activa de los propios apicultores para avanzar en la formalización de la cadena y la construcción de un acuerdo de productividad y competitividad a largo plazo.
Esta sinergia entre productores e instituciones ha sido esencial para impulsar esta apuesta productiva, que no solo se centra en la miel como producto principal, sino también en subproductos valiosos como apitoxinas, propóleos, polen, jaleas, y servicios ecosistémicos como la polinización de cultivos comerciales. .