Ante los incumplimientos de la Nación, el Huila busca recursos para ejecutar obras prioritarias
La Administración departamental solicitó a la Asamblea autorización para contratar un empréstito hasta por $80.000 millones. La iniciativa responde a una “sustitución de fuente”: los proyectos ya están contemplados en el Plan de Desarrollo “Por un Huila Grande”, pero el origen de su financiación debe cambiar debido a que los aportes esperados de la Nación no llegaron.
Los compromisos del anterior Gobierno nacional con el Huila no se convirtieron en los recursos esperados. Proyectos anunciados para fortalecer el campo, mejorar la salud y atender la deteriorada red vial quedaron sin la financiación prometida. Ante esa realidad, la Gobernación busca garantizar con recursos de crédito la ejecución de obras que el departamento no puede seguir aplazando.
La Administración departamental solicitó a la Asamblea autorización para contratar un empréstito hasta por $80.000 millones. La iniciativa responde a una “sustitución de fuente”: los proyectos ya están contemplados en el Plan de Desarrollo “Por un Huila Grande”, pero el origen de su financiación debe cambiar debido a que los aportes esperados de la Nación no llegaron.
No se trata, por tanto, de endeudar al Huila para cubrir funcionamiento o financiar iniciativas improvisadas. El propósito es destrabar inversiones en vías, hospitales, colegios, saneamiento básico, educación superior, caficultura y desarrollo rural.
Anuncios que no se hicieron realidad
Uno de los compromisos pendientes es la planta de fertilizantes del Huila. Durante una visita a Palermo, el expresidente Gustavo Petro respaldó públicamente el proyecto y se anunció que sería una realidad antes de terminar su mandato.
La iniciativa pretende aprovechar la roca fosfórica existente en el departamento para producir fertilizantes y mezclas de agroinsumos, reducir costos y ofrecer alternativas a los agricultores frente a la dependencia de productos importados. Sin embargo, el periodo presidencial terminó sin que se concretara el aporte nacional esperado.
Para evitar que el proyecto permanezca detenido, la Gobernación propone destinar $5.000 millones del crédito a su construcción, dotación y puesta en funcionamiento.
En salud ocurrió una situación semejante. El entonces ministro Guillermo Alfonso Jaramillo manifestó que el Gobierno nacional apoyaría la culminación y dotación de la Torre Materno Infantil del Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo de Neiva.
Aunque la infraestructura avanzó, quedaron pendientes recursos para adquirir equipos biomédicos indispensables. El departamento plantea aportar para completar esta dotación y poner la torre al servicio de las madres, los niños y las familias del Huila y del sur del país.
También quedó rezagada la promesa de invertir $8 billones en más de 33.000 kilómetros de vías terciarias en Colombia. En 2025, la Cámara Colombiana de la Infraestructura advirtió que el programa no alcanzaba el 10% de ejecución y que, en departamentos como el Huila, el avance se ubicaba entre 0% y 5%.
Mientras los recursos nacionales no llegaron en la magnitud anunciada, las comunidades rurales continuaron enfrentando dificultades para movilizarse, transportar sus productos y acceder a servicios básicos.
Recursos con destinación específica
La mayor partida del crédito, por $22.000 millones, se destinaría a proyectos de infraestructura vial que deberán ser priorizados por la Secretaría de Vías e Infraestructura.
Otros $14.000 millones financiarían iniciativas de participación ciudadana, derechos humanos y fortalecimiento de los organismos de Acción Comunal.
Para la construcción y el mejoramiento de infraestructura educativa se reservarían $10.000 millones. En este componente se encuentran obras inconclusas heredadas de administraciones anteriores, como los denominados Colegios de la Felicidad. Una consultoría estableció que tres de estos proyectos tienen viabilidad y pueden ser intervenidos inmediatamente.
También se contemplan $2.000 millones para dotar ambientes de aprendizaje de la Universidad Surcolombiana en su sede de Pitalito.
El sector salud recibiría, además, $10.000 millones para financiar la primera fase del nuevo Hospital Departamental San Vicente de Paúl de Garzón. De acuerdo con el proyecto, $9.300 millones corresponderían a la obra, $650 millones a la interventoría y $50 millones a la supervisión.
La propuesta incluye $6.000 millones para construir centrales de beneficio de café en La Plata, Pitalito y El Agrado; $4.000 millones para ejecutar la tercera fase del alcantarillado sanitario del centro poblado Belén, en La Plata, y $2.000 millones para el puente Los Cauchos sobre la quebrada Matanza, en San Agustín.
Son inversiones dirigidas a resolver necesidades concretas y a recuperar proyectos que, pese a su importancia, no cuentan actualmente con una fuente suficiente de financiación.
Endeudamiento bajo vigilancia
El proyecto es debatido en la Comisión Primera de Hacienda y Asuntos Económicos de la Asamblea Departamental, integrada por los diputados Sergio Trujillo, Wilfred Trujillo, Frank Fierro y Rodrigo Lara. La secretaria de Hacienda, Diana Sierra, y la directora de Planeación, Ormalia Vargas, han sustentado la necesidad, destinación y viabilidad del endeudamiento.
La Asamblea deberá estudiar la iniciativa con responsabilidad fiscal, transparencia y rigor técnico. Pero la discusión también debe considerar las consecuencias de continuar aplazando obras que las comunidades necesitan.
Ante el incumplimiento de la Nación, el Huila busca una salida para que sus proyectos no se queden esperando. Sustituir la fuente de financiación significa asumir la responsabilidad de avanzar, ejecutar y entregar resultados.