Análisis y riesgos del no uso de los recursos que tiene el Municipio de Neiva

German Gutierrez

Análisis y riesgos del no uso de los recursos que tiene el Municipio de Neiva

A primera vista y percepción, Impacto en la confianza ciudadana; la no ejecución de estos recursos genera un vacío de credibilidad institucional.


Del primer endeudamiento que realizó el alcalde de Neiva, German Casagua, con la autorización de la mayoría de los concejales, gran parte no se ha ejecutado, pero el porcentaje entre lo que dicen algunos cabildantes y la administración no concuerda. En lo que sí coinciden es que a estas alturas deben cambiarse los destinos, porque hay obras que definitivamente no podrán realizarse.


En diciembre del 2024, la mayoría de concejales aprobó que el alcalde acudiera a la banca a realizar un crédito por $80 mil millones para ayudar a financiar exclusivamente 10 proyectos.


En total, más de la mitad de los proyectos avanzan, aunque a ritmo diferente, unos más lentos que otros, mientras que tres no arrancan: la construcción de la Fase 9 de obras para el control de cauce y mitigación de amenaza por inundación del río Las Ceibas en la zona urbana, en lo cual se planeó invertir $5.500 millones. Y $32 mil millones para el Sistema Estratégico de Transporte Público – Setp.


Los ciudadanos percibimos que las promesas de inversión en infraestructura, salud, educación o movilidad quedan en el aire, además la falta de desembolso transmite la idea de una gestión ineficaz, debilitando la legitimidad del gobierno local y aumentando la desconfianza hacia la administración pública.


Con nefastas consecuencias económicas en el tema de los 80 mil millones de pesos inmovilizados representan un capital muerto: dinero que, en lugar de dinamizar la economía local, permanece estancado en las arcas municipales.


Esto frena la generación de empleo, la contratación de proveedores y el movimiento de sectores estratégicos como la construcción y los servicios, en un contexto de inflación y necesidades crecientes, la inacción financiera se traduce en pérdida de oportunidades de desarrollo para el municipio de Neiva con miles de necesidades.


Los efectos sociales en la ciudad enfrentan déficits en infraestructura básica y servicios públicos. La no utilización de los recursos implica que barrios y comunidades sigan esperando obras de saneamiento, vías, parques o proyectos de salud.


En otras palabras, la población más vulnerable es la más afectada, pues depende directamente de la inversión pública para mejorar sus condiciones de vida y se genera un sentimiento de abandono, que puede derivar en protestas sociales y presión ciudadana contra la administración del ingeniero GERMAN CASAGUAS.


La dimensión política acarreada por el alcalde Germán Casagua queda expuesto a críticas por no lograr que los recursos se traduzcan en proyectos concretos y que según este eran para desarrollo de la ciudad.


La oposición puede capitalizar este hecho como prueba de ineficiencia administrativa, debilitando su capacidad de negociación y liderazgo a nivel regional, Neiva pierde competitividad frente a otras ciudades que sí ejecutan sus presupuestos y avanzan en posicionamiento.


Como Riesgo institucional se mantienen recursos sin ejecutar puede abrir la puerta a problemas de transparencia: dudas sobre el destino del dinero, sospechas de intereses ocultos o negligencia administrativa.


Además, la ciudad corre el riesgo de que estos fondos sean reorientados o recortados por entes superiores, perdiendo la oportunidad de inversión local.


La no utilización de un porcentaje de los 80 mil millones de pesos solicitados por el alcalde Casagua es un retroceso para Neiva. No solo frena el desarrollo económico y social, sino que erosiona la confianza ciudadana y debilita la imagen política de la administración. En términos prácticos, significa que la ciudad pierde tiempo, competitividad y bienestar, mientras los recursos permanecen inmóviles en las arcas municipales. 

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