Algeciras vuelve a sangrar: tres asesinatos en un solo día
La madrugada de ayer, tres hombres fueron asesinados a tiros en Algeciras. Los crímenes ocurrieron en establecimientos comerciales de la zona rural y el casco urbano del municipio huilense, sembrando pánico entre la comunidad.
Algeciras enfrentó una de sus peores noches en meses. Entre las 2:30 y las 9:30 de la tarde de ayer, tres personas cayeron víctimas de disparos en diferentes puntos del municipio despensa agrícola del Huila. Los ataques reavivaron el debate sobre la inseguridad que azota a este territorio del sur del departamento, donde la presencia de disidencias de las Farc y otros grupos armados ha limitado incluso los desplazamientos de la Policía fuera del casco urbano.
El primer episodio ocurrió alrededor de las 2:30 de la madrugada en la vereda La Perdiz, en un establecimiento conocido como Los Potrillos. Yohan Estiven Escobar Rodríguez, de 20 años, se encontraba allí consumiendo bebidas cuando un individuo ingresó al lugar, sacó un arma de fuego y le disparó a quemarropa. Escobar Rodríguez cayó tras recibir múltiples impactos. Minutos después, alrededor de las 3:05 de la madrugada, un segundo ataque golpeó a la zona rural: Daniel Alexis Lozano Calderón fue asesinado en la gallera Guadalajara, ubicada en la vía hacia Las Morras. El modus operandi fue prácticamente idéntico.
Casi siete horas más tarde, cerca de las 9:30 de la noche, un tercero fue tiroteado en un bar de la Zona Rosa del casco urbano. Su identidad no había sido confirmada al cierre de la información inicial. En los tres casos, los agresores se dieron a la fuga sin dejar pistas aparentes sobre sus paraderos.
Una seguridad bajo presión en el municipio huilense
Los asesinatos volvieron a exponer una realidad incómoda: Algeciras permanece bajo una presión de seguridad que rebasa las capacidades de respuesta institucional. Según la información de las autoridades, las patrullas de vigilancia y de Policía Judicial no tienen autorización para desplazarse fuera del casco urbano por la presencia de grupos armados. Esto significa que gran parte del territorio municipal permanece en una zona gris donde la ley estatal tiene alcance limitado.
Se desconoce si existe una conexión entre los tres crímenes o si fueron ordenados bajo una misma lógica criminal. Una de las líneas investigativas apunta a posibles ajustes de cuentas: Yohan Estiven Escobar registraba dos anotaciones en el Sistema Penal Oral Acusatorio por hurto y tráfico de estupefacientes. Sin embargo, esto no explica completamente por qué dos personas más fueron abatidas en la misma madrugada, ni quién ordenó las ejecuciones.
Qué viene para Algeciras
Los crímenes reabrieron la incertidumbre en una comunidad que ya convive con el miedo. La Estación de Policía local inició las coordinaciones para recopilar información y establecer hipótesis. Los peritos forenses trabajarán en el análisis de los casos, aunque las limitaciones geográficas de la institución y la complejidad del conflicto armado en la zona complican cualquier investigación de fondo.
Para Neiva y el departamento, Algeciras sigue siendo una herida abierta. Estos asesinatos no son hechos aislados sino síntomas de una crisis más profunda de gobernanza territorial y seguridad que requiere respuestas estatales coordenadas más allá de la reacción policial inmediata. Las autoridades regionales tendrán que explicar qué se está haciendo para recuperar el control del municipio y proteger a sus habitantes.
Equipo editorial - Dime Media
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