Adolescente hospitalizada por vapear en exceso
Mark Blight, un padre de Egremont, Cumbria, Reino Unido, ha emitido una advertencia sobre los peligros mortales del vapeo después de que su hija adolescente, Kyla Blight, sufriera una grave lesión pulmonar.
El padre de Kyla, Mark Blight, usó las redes sociales para compartir la experiencia de su hija y advirtió a los jóvenes que dejen los cigarrillos electrónicos, ya que considera que no valen la pena. En su publicación, mencionó que Kyla comenzó a vapear a los 15 años sin que él supiera la gravedad de su hábito, que equivalía a fumar 400 cigarrillos por semana.
La situación comenzó a manifestarse en noviembre de 2023, cuando Kyla fue hospitalizada después de lo que su padre creyó que era un paro cardíaco. Sin embargo, una radiografía reveló un agujero en su pulmón, causado por una ampolla. En febrero, Kyla fue hospitalizada nuevamente y, aunque fue dada de alta al considerar que se había recuperado, la experiencia ha llevado a Kyla a alejarse de los cigarrillos electrónicos para siempre.
La situación se agravó en mayo cuando la ampolla estalló, provocando el colapso del pulmón. Blight le comentó al mismo medio que los médicos creen que los vaporizadores desechables pueden causar la formación de ampollas en los pulmones, las cuales al reventar, perforan el tejido pulmonar.
Blight, quien vapeó durante 13 años para dejar de fumar, ahora insta a los jóvenes a abandonar estos dispositivos debido a los riesgos que ha presenciado personalmente. Aunque el vapeo le ayudó a él sin problemas aparentes, advierte que las consecuencias pueden surgir más adelante, como ocurrió con su hija.
Según el 'Daily Mail', el médico que trató a Kyla mencionó que ha visto un aumento en casos similares, con muchos jóvenes desarrollando agujeros en los pulmones. Blight alertó a otros padres sobre los peligros del vapeo, subrayando que ver a sus hijos enfrentar una situación similar no vale la pena.
Blight reveló que Kyla comenzó a vapear porque sus amigas en la escuela lo hacían y pensó que no tendría consecuencias. Sin embargo, su hábito la llevó a consumir hasta 4.000 inhalaciones por semana. Ahora, tras su experiencia traumática, ha quedado aterrorizada y no quiere volver a acercarse a estos dispositivos.
Mark Blight concluyó su publicación en Facebook reflexionando sobre la falta de pruebas suficientes sobre los químicos presentes en los vaporizadores desechables, expresando su preocupación por el aumento del uso de estos dispositivos entre los jóvenes.
Según el medio 'Daily Mail', el estado de salud de Kyla se deterioró hasta el punto de casi sufrir un paro cardíaco, lo que obligó a realizarle una cirugía de cinco horas y media para extirpar parte de su pulmón. Después de la operación, permaneció hospitalizada durante dos semanas antes de poder regresar a su hogar. Esta experiencia traumática ha llevado a la joven a alejarse definitivamente de estos dispositivos.
La situación comenzó a manifestarse en noviembre de 2023, cuando Kyla fue hospitalizada después de lo que su padre creyó que era un paro cardíaco. Sin embargo, una radiografía reveló un agujero en su pulmón, causado por una ampolla. En febrero, Kyla fue hospitalizada nuevamente y, aunque fue dada de alta al considerar que se había recuperado, la experiencia ha llevado a Kyla a alejarse de los cigarrillos electrónicos para siempre.
La situación se agravó en mayo cuando la ampolla estalló, provocando el colapso del pulmón. Blight le comentó al mismo medio que los médicos creen que los vaporizadores desechables pueden causar la formación de ampollas en los pulmones, las cuales al reventar, perforan el tejido pulmonar.
Blight, quien vapeó durante 13 años para dejar de fumar, ahora insta a los jóvenes a abandonar estos dispositivos debido a los riesgos que ha presenciado personalmente. Aunque el vapeo le ayudó a él sin problemas aparentes, advierte que las consecuencias pueden surgir más adelante, como ocurrió con su hija.
Según el 'Daily Mail', el médico que trató a Kyla mencionó que ha visto un aumento en casos similares, con muchos jóvenes desarrollando agujeros en los pulmones. Blight alertó a otros padres sobre los peligros del vapeo, subrayando que ver a sus hijos enfrentar una situación similar no vale la pena.
Blight reveló que Kyla comenzó a vapear porque sus amigas en la escuela lo hacían y pensó que no tendría consecuencias. Sin embargo, su hábito la llevó a consumir hasta 4.000 inhalaciones por semana. Ahora, tras su experiencia traumática, ha quedado aterrorizada y no quiere volver a acercarse a estos dispositivos.
Mark Blight concluyó su publicación en Facebook reflexionando sobre la falta de pruebas suficientes sobre los químicos presentes en los vaporizadores desechables, expresando su preocupación por el aumento del uso de estos dispositivos entre los jóvenes.
Según el medio 'Daily Mail', el estado de salud de Kyla se deterioró hasta el punto de casi sufrir un paro cardíaco, lo que obligó a realizarle una cirugía de cinco horas y media para extirpar parte de su pulmón. Después de la operación, permaneció hospitalizada durante dos semanas antes de poder regresar a su hogar. Esta experiencia traumática ha llevado a la joven a alejarse definitivamente de estos dispositivos.