99 excombatientes ratifican su compromiso con la paz y envían carta a Abelardo
Los 99 integrantes de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) que entregaron las armas e iniciaron su tránsito a la vida civil enviaron una carta al presidente electo Abelardo De la Espriella en la que ratifican su compromiso con la paz.
A pocos días del cambio de Gobierno, los 99 hombres y mujeres de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) que dejaron las armas de manera colectiva e ingresaron a la Zona de Ubicación Temporal (ZUT) de la vereda Betania, en Valle del Guamuez (Putumayo), enviaron una carta al presidente electo Abelardo De la Espriella en la que reiteran su decisión de permanecer en la legalidad y solicitan el respaldo institucional para que continúe su proceso de reincorporación.
En el documento, fechado el 3 de agosto de 2026, los firmantes aseguran que mantienen una decisión “irreversible” de construir paz y afirman que el camino de las armas quedó atrás.
Una de las frases más contundentes de la carta señala: “Reconocemos que en el pasado se cometieron errores; sin embargo, con sentido de humanidad y convicción política, entendemos que la vía de la violencia nunca será la solución para transformar a Colombia. La verdadera lucha por el bien común se construye en paz.”
Los excombatientes también destacan que ya cumplieron con la dejación de armas y aseguran que han dado pasos concretos hacia la legalidad.
“Nos desmovilizamos, cumplimos con la dejación de armas y dotaciones, dimos un paso decisivo hacia la legalidad, para acceder a la educación, al reencuentro familiar y la reconciliación comunitaria.”
En la carta solicitan que el nuevo Gobierno mantenga el respaldo al proceso de paz y a la Zona de Ubicación Temporal.
“Nuestro deseo es que durante su gobierno se apoye nuestro compromiso de paz. La paz como política de Estado y como derecho fundamental nos alienta a que lo acordado siga adelante.”
Asimismo, advierten que el proceso de transición ha permitido fortalecer la convivencia con las comunidades y piden que la inversión social continúe para evitar que nuevas generaciones ingresen a grupos armados.
“Nuestro anhelo es que la inversión social, los proyectos productivos y las alternativas reales de formación y empleo para la juventud sean herramientas para que ningún joven mire en las armas una opción para su vida.”
Los firmantes también hicieron un llamado al diálogo y rechazaron cualquier forma de exclusión por haber pertenecido a un grupo armado.
“Muchos hemos sido víctimas antes y después de los procesos de paz. La invitación es a que el país conozca y sea consciente de que por haber sido partícipes de un grupo armado no merecemos ser excluidos o discriminados.”
Finalmente, extendieron una invitación directa al presidente electo para que conozca personalmente el proceso que adelantan en Putumayo.
“Lo invitamos cordialmente a visitar nuestro territorio, compartir con nosotros y la comunidad, y dialogar respetuosamente para que conozca de primera mano los avances y retos de este proceso.”
La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) es una estructura armada surgida de la unión entre los Comandos de la Frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, que posteriormente rompió con la Segunda Marquetalia. El pasado 18 de junio, 99 de sus integrantes entregaron las armas e ingresaron a la primera Zona de Ubicación Temporal creada en el marco de los diálogos de paz para iniciar su tránsito hacia la vida civil. Actualmente, el proceso enfrenta retos jurídicos relacionados con una acción de tutela presentada por una comunidad indígena sobre la instalación de la ZUT.