1971 Los Panamericanos
<p>Evocando la historia, es bueno recordar que, en Grecia,  ,se celebraban unos encuentros deportivos en Olimpia para rendirle honor a los dioses del panteón olímpico. Esto permitía a los pueblos griegos unirse y hacer una tregua en sus disputas. Uno de los símbolos de los juegos es la llama olímpica, que recuerda al titán Prometeo, quien le robó el fuego a los dioses para entregarlo a los humanos.</p>
En los juegos olímpicos modernos, se transporta el fuego por la antorcha olímpica hasta la sede de los juegos para encender un pebetero destinado a la combustión de la llama y dar inicio a las justas deportivas.
Lo mismo sucede en los Panamericanos, creados para celebrar un encuentro deportivo cada cuatro años que a través de los valores del deporte, sea instrumento eficaz , de confraternidad, de unión, y de mejoramiento físico, social y moral para los pueblos de América
México se enciende la antorcha Panamericana el 2 de julio Es transportada en avión a San Andrés Islas y entra al continente por Cartagena, recorriendo el país en manos de atletas destacados. En cada pueblo, los lugareños la reciben con banderas de Colombia y de los países de América. En Bogotá, la recibe el presidente de la República y sigue su recorrido al Valle del Cauca, entra por Cartago. Pasa Buga, Tuluá y Palmira, subsedes Panamericanas. Todo el país pendiente del espectáculo. La caravana multicolor que la acompaña, los vallunos volcados sobre la autopista Palmira a Cali y, al fin, lo esperado: por el puente del comercio, que atraviesa el caudaloso río Cauca, entra a Cali. La carrera primera, la avenida Colombia, gira por la calle 5 para terminar en San Fernando, en el parque Panamericano, un día antes de la inauguración. Sin exagerar, todo Cali hermoso y educado estaba en las calles con sus mejores galas y las banderas de América ondeando por doquier. Se había cumplido con el cartel de promoción: "Hagamos que Cali sea tan bella como sus mujeres".
Del parque de banderas parte la última jornada de la llama, las delegaciones hacen su desfile , el Olímpico Pascual Guerrero estalla en júbilo cuando el atleta entra con la llama y enciende el pebetero y se inaugurará los juegos Panamericanos.
Del 30 de julio al 13 de agosto de 1971, los escenarios estaban repletos de encuentros deportivos. Los restaurantes, hoteles, transporte público ocupados. En las calles, las ventas de ?cholao valluno?, ?el champú?, la mazorca de maíz, el chontaduro, el mango viche con sal, la avena y el pan de bono caleño no daban abasto.
Como estudiante del INEM en Cali, fui convocado por Coca-Cola, patrocinadora de los Juegos, para distribuir sus productos. Por esta razón, estuve presente en todos los escenarios deportivos de la ciudad.
Un recuerdo: una foto con uniforme, casco blanco y bomba a la espalda. Nos parecemos a los astronautas que llegaron a la luna. Al verla, mi madre se puso a llorar exclamando: "Mi hijo se lo llevó el ejército y por eso no me escribía".
- Una experiencia: mentiría si dijera que estuve en todos los escenarios y eventos. Me tocó un día en el diamante de béisbol. No entendía qué era un hit, un ponchado, un! catcher, un strike ni cómo se ganaba por carreras.
- Mi nieto me preguntó si participé jugando al ajedrez y qué desilusión cuando le dije que era el encargado de hidratar a los deportistas y vender productos de Coca-Cola en los estadios.